Los manifestantes que exigen medidas ante la crisis de la vivienda en Portugal acordaron el martes por la tarde volver a acampar este el miércoles en la plaza del Rossio, en el centro de Lisboa, pese al desalojo policial y a las advertencias del Gobierno. La decisión surgió al cierre de una asamblea popular que incluyó un turno de micrófono abierto. Los asistentes votaron a favor de reinstalar las tiendas de campaña en la plaza.
El Cuerpo de Intervención de la Policía de Seguridad Pública (PSP) desmontó el campamento de Lisboa a primera hora del martes. El operativo terminó con 55 detenidos y dos heridos leves, acusados de desobediencia y resistencia a abandonar la vía pública.
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En Oporto, la Policía ordenó el retiro de las carpas instaladas en la plaza D. João I. La intervención concluyó sin arrestos, después de que los concentrados aceptaran desmontar el campamento de manera voluntaria. Más tarde, más de mil personas se reunieron en esa misma plaza y, tras un concierto, marcharon hasta el Ayuntamiento. La movilización obligó a las fuerzas de seguridad a interrumpir el tránsito en el tramo superior de la avenida dos Aliados.
El ministro de Administración Interna, Luís Neves, sostuvo que el derecho a protestar es “absolutamente legítimo”, pero dio por cerrada la etapa de las acampadas. Por este motivo, pidió a los organizadores que eviten la infiltración de grupos extremistas.
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“Si alguien piensa que existen otros efectos miméticos que repercutirán en nuestro país con violencia y buscarán sembrar el caos, está completamente equivocado, porque la fuerza, la firmeza y la contundencia de las fuerzas de seguridad para restablecer el orden público serán una realidad absoluta”, afirmó Neves.

El ministerio a cargo de Neves destacó la actuación de la PSP y señaló que los agentes apostaron por el diálogo y la persuasión antes de aplicar medidas coercitivas, tras agotar las instancias para un retiro voluntario de las plazas. “El ejercicio de este derecho no exime del cumplimiento de la ley”, indicó el comunicado, que vinculó el respeto de las normas con los principios de un Estado de derecho democrático. Las protestas responden a las dificultades de acceso a la vivienda y se producen en un escenario de movilizaciones similares en Francia, España e Italia.
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La Policía de Portugal detuvo el martes a 55 manifestantes que permanecían acampados en la plaza del Rossio, durante una operación para desalojar la protesta juvenil por el derecho a la vivienda. Dos personas sufrieron heridas leves. El PSP retiró las tiendas de campaña instaladas en la vía pública a primera hora de la mañana del martes, de acuerdo con datos policiales difundidos por el diario portugués Expresso.
El portavoz de la PSP, Sérgio Soares, aseguró que los agentes no utilizaron porras ni efectuaron cargas durante el operativo. “No se utilizaron porras policiales ni se realizó ninguna carga policial, ni hubo excesos individuales por parte de los agentes. Fue una actuación proporcionada en respuesta a la resistencia de algunos manifestantes”, afirmó.
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Soares atribuyó las heridas leves a la negativa de algunos participantes a abandonar el lugar. Según explicó, los incidentes ocurrieron por “la desobediencia y a la resistencia a abandonar el lugar durante la operación policial”.
“Los manifestantes acataron nuestras indicaciones y abandonaron voluntariamente el lugar”, señaló el portavoz policial respecto a la protesta en Oporto.
(Con información de Europa Press)