(BUENOS AIRES).- Los tres futbolistas de River que participaron del Mundial regresaron al país tras sus vacaciones y se reincorporan a los entrenamientos, pero no bajo las órdenes directas de Eduardo Coudet: el cuerpo técnico dispuso que realicen una puesta a punto diferenciada en el predio de Cantilo.
La determinación responde a un plan de adaptación progresiva por el desgaste acumulado en la temporada anterior. La idea del entrenador y sus colaboradores es evitar apurar los tiempos y que los mundialistas lleguen en óptimas condiciones físicas antes de sumarse al grupo principal.
En ese mismo grupo de trabajo en Cantilo aparecen otros nombres del plantel que atraviesan realidades muy distintas. Compartirán los trabajos con Matías Viña, Pablo Solari, Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo, Ian Subiabre, Agustín Lencina y Bautista Woiski.
A diferencia de los mundialistas, varios de estos futbolistas no son prioridad para el nuevo proyecto de Coudet. Mientras algunos buscan completar su preparación física, otros ya saben que podrían definir su salida en este mercado de pases porque no aparecen en los planes inmediatos del cuerpo técnico.
Mercado de pases y renovación del plantel
El mercado ya tuvo movimientos fuertes en Núñez. River concretó la llegada de Ángel Correa y negoció por Francisco Ortega, al tiempo que se despidió de Juan Fernando Quintero en uno de los capítulos centrales de la renovación. La salida del colombiano marcó un punto de inflexión en la reestructuración que encabeza Coudet desde su llegada.
En ese contexto, la estadía en Cantilo funciona como una vidriera tanto para ganar consideración como para negociar un nuevo destino. El cuerpo técnico busca observar de cerca a cada futbolista antes de tomar decisiones definitivas sobre la conformación del plantel, y esta etapa de entrenamientos diferenciados se convierte en una instancia clave para varios nombres que todavía no tienen asegurada su continuidad.
La mirada del entrenador
Para Coudet, esta etapa previa al inicio de la competencia oficial es determinante. El entrenador quiere contar con un grupo realmente competitivo que responda a la exigencia de la temporada, y por eso analiza cada movimiento con atención. Mientras la dirigencia de River trabaja en la llegada de nuevos refuerzos, también evalúa qué futbolistas continuarán y cuáles podrían buscar otros destinos.
La vuelta de los mundialistas representa una buena noticia para el cuerpo técnico, que poco a poco recupera variantes. Sin embargo, la prioridad es que cada jugador llegue en las mejores condiciones, sin apresurar procesos ni exponerlos a riesgos físicos innecesarios después del desgaste acumulado durante el Mundial y la temporada anterior.
Con el plantel en plena transformación, River transita días decisivos antes del arranque de la competencia oficial. El trabajo en el predio de Cantilo será el filtro para que los mundialistas retomen ritmo y para que otros definan si siguen en el club o se despiden de Núñez.