La muerte de Maricarmen dos semanas después ser desahuciada ha irrumpido de lleno en la precampaña electoral del 29-N con durísimas acusaciones entre izquierda y derecha. Un día después de conocerse su fallecimiento en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, la tensión vivida ayer en las calles se ha trasladado a los plenos de Ayuntamientos y parlamentos regionales ante la petición de llevar a cabo un minuto de silencio en su memoria. La guerra partidista, trufada de estrategia electoral, no ha hecho más que empezar.
Maricarmen Abascal murió a última hora del miércoles en el hospital. Llevaba 14 días ingresada desde la fecha en la que fue desahuciada de la vivienda en la que residía desde hacía más de 70 años y nueve después de que se llegara a un acuerdo con la empresa propietaria de su piso para que pudiera regresar a él manteniendo un alquiler que no superara el 30% de su pensión. En esas dos semanas, la anciana puso rostro a un drama al que se enfrentan miles de personas vulnerables. Un rostro que ya se ha convertido en ejemplo de un mercado, el de la vivienda, dislocado, que impide a cientos de miles de ciudadanos estabilizar un proyecto de vida.
La muerte de Maricarmen ha sido eso y mucho más. Ahora, ha pasado a ser baza de campaña electoral, cabeza de cartel político que unos y otros se arrojan a la cara. Espoleta de una batalla fratricida en la que se cruzan acusaciones de asesinato, tortura, traición, hipocresía, negligencia y también insultos y amenazas.
Apenas unos minutos después de que el Sindicato de Inquilinas, la organización que la arropó desde el primer momento, la que la defendió, la que se movilizó para ayudarla, confirmara su muerte, las maquinarias electorales se pusieron en marcha. Los ministros, el presidente del Gobierno, el líder de la oposición, los diputados más fogosos se apresuraron a la reacción en las redes sociales y al pésame por su muerte se añadían coletillas. El aroma electoral lo impregnó todo.
El Gobierno trata de mitigar el enfado de la ciudadanía -"rentistas culpables, Gobierno responsable"; "la Ley de Vivienda es una quimera", "¿Dónde está el Gobierno progresista? Cómplices" o el propio señalamiento de Maricarmen a Pedro Sánchez- con artimañas parlamentarias para aprobar dos decretos "parche", en palabras de su aliado, el PNV, tumbados por el Pleno del Congreso con los votos mayoritarios de PP, Vox, UPN y Junts a los que también se les reprocha "dar la espalda a la calle", ser unos "carroñeros", trabajar para los "fondos buitre" y las "élites" por haber votado en contra de las propuestas gubernamentales.
Ahora, tras la muerte de la anciana, ya no se discuten las medidas de los decretos. La guerra ha cambiado de terreno y es puramente partidista. La precampaña y la campaña deberían servir para que los partidos explicaran y ofrecieran sus propuestas para empezar a resolver un problema que afecta a una gran parte de la ciudadanía, muy especialmente a los jóvenes, y, de momento no se ha empezado con buen pie.
Hoy, apenas unas horas después de la muerte de Maricarmen Abascal, se confirma el atrincheramiento político. Ni rastro de la posibilidad de entendimiento y consenso, justo lo que se necesita para honrarla a ella y a todos los que, antes que ella, han padecido el drama. Y sobre todo, para empezar a poner soluciones eficaces sobre la mesa.
Bronca en los plenos
Esta misma mañana, en Madrid, el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha llamado "miserables" y "carroñeros" a PSOE y Más Madrid por "utilizar" a Maricarmen de manera "sectaria y partidista" y les ha afeado que si "respetaran" su memoria habrían votado a favor de los dos planes especiales de vivienda que se han aprobado este jueves en el pleno extraordinario.
"No vamos a dar ni un paso atrás, ni vamos a agachar la cabeza, ni vamos a pedirles perdón. Vamos a ganarles donde hay que ganar en democracia, que es en las urnas, que es donde habla el pueblo", ha señalado retador el alcalde.
En su turno de palabra, un Almeida con semblante serio se ha dirigido así a las portavoces de Más Madrid y PSOE, Reyes Maroto y Rita Maestre, después de que estas afearan al PP no haber querido hacer un minuto de silencio por la muerte de Maricarmen.
"Les estoy mirando la cara y me avergüenzo. Me avergüenzo porque hoy toda España y todo Madrid está llorando a Maricarmen y ustedes tienen aquí las caras largas y se niegan a hacer un minuto de silencio", ha reprochado Maroto. Y Almeida, con crudeza, ha replicado que Maricarmen "no es una persona que ha sufrido un desahucio, es una estrategia electoral" y un "señuelo para tratar de permanecer en el poder".

Minuto de silencio en Les Corts Valencianes al inicio del Pleno de este jueves por la muerte de Maricarmen.Biel AliñoEfe
En Valencia, el pleno de Les Corts sí ha guardado un minuto de silencio por la memoria de Maricarmen, con excepción del grupo Vox, que estaba ausente del hemiciclo. Al inicio de la sesión plenaria, la presidenta de la cámara valenciana, Llanos Massó (Vox), ha explicado que, a petición del grupo parlamentario socialista, se iba a guardar un minuto de silencio por el fallecimiento de Maricarmen Abascal.
En ese momento se han puesto en pie los diputados y diputadas de los tres grupos parlamentarios presentes -PP, PSPV-PSOE y Compromís- y todo el Consell, que estaba en el hemiciclo para la sesión de control al president de la Generalitat, y han guardado silencio por la mujer cuyo desahucio impulsó las movilizaciones e inspiró las acampadas por el derecho a la vivienda. Una vez finalizado el minuto de silencio, en el que por parte de Vox solo estaba la presidenta de Les Corts, el resto de parlamentarios de su grupo han entrado en la cámara para asistir a la sesión de control.
En las Cortes de Aragón, la mayoría parlamentaria de PP y Vox ha rechazado guardar el minuto de silencio. La Junta de Portavoces de las Cortes se había reunido a primera hora para debatir y votar la propuesta de la secretaria general y portavoz parlamentaria del PSOE, Pilar Alegría, a la que se han adherido CHA, Aragón-Teruel Existe e IU, mientras que PP y Vox han votado en contra, por lo que la iniciativa ha sido desestimada y no se ha llevado a cabo.
Desde el PSOE han apuntado que "Maricarmen se ha convertido en un símbolo del problema de la vivienda". Desde el PP respondieron dando el pésame por el fallecimiento de la anciana, pero justificaron su voto en contra al considerar que este asunto no debe elevarse al ámbito institucional, como tampoco ocurre en otros casos.
En la Asamblea de Madrid, la sesión de control ha sido también una batalla. La izquierda culpa a los "fondos buitre" y señala a la Comunidad por colaborar con ellos y no oponerse a los desahucios. Y la presidenta, Isabel Díaz Ayuso responde devolviendo el bumerán: "hay políticos buitre y son ustedes", señalando a los representantes del PSOE y Más Madrid. En el pleno de la Asamblea no ha habido minuto de silencio en el arranque de la sesión.
Después, los cara a cara entre la presidenta y las portavoces de los partidos de oposición han sido durísimos: "Maricarmen no se iba a morir igual", ha lanzado la socialista Mar Espinar, para quien la clave está en haber sufrido "la codicia de los fondos buitre". Y la réplica de Ayuso: "Maricarmen responsabilizó a Pedro Sánchez. ¿La ley es socialista pero la culpa es de Ayuso?".
Y a continuación, Manuela Bergerot (Más Madrid), ha reclamado a Ayuso "lavarse la boca para hablar de Maricarmen" antes de advertir que "no habrá paz en las calles de Madrid" frente al "acoso inmobiliario". El portavoz del PP, Carlos Díaz Pache, llegó a denunciar estas palabras como "amenazas físicas".