México rompió récord como país sede por tercera vez; ningún otro país ha llegado a ese número. El Estadio Azteca, único con dos finales, vuelve a ser sede clave.

Todos los mexicanos estuvimos con el entusiasmo por las nubes al tener a la Selección Nacional que ganó todos los partidos de su grupo sin recibir goles y, además, rompió la maldición del quinto partido. Perdimos con Inglaterra, pero la verdad ganamos por muchos lados.

Como siempre, los que metieron muchos goles fueron los revendedores de boletos. En el sector inmobiliario también hubo anotaciones: los hospedajes temporales con plataformas como Airbnb crecieron un 30%, los inversionistas compraron o rentaron en zonas cercanas a los estadios y los negocios en inmuebles bien ubicados se beneficiaron.

La economía más favorecida de los tres países sede, en términos relativos, sin duda, fue la de México, ya que representará cerca de un punto del PIB. Las inversiones cuantiosas en infraestructura urbana —estadios, aeropuertos, vialidades y espacios públicos— se estiman en 13,000 millones de dólares en Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México, lo que favorece la plusvalía de los inmuebles en dichas zonas.

Los hoteles tuvieron ocupaciones muy altas, entre el 80% y el 100%. Comercios, restaurantes y bares vivieron una excelente temporada.

Y para cerrar con broche de oro, la difusión mediática de los partidos y la hospitalidad de los mexicanos favorecieron enormemente al sector turístico. México ya ocupa el sexto lugar en el ranking mundial y tiene grandes posibilidades de seguir escalando.

La percepción global de México en el Mundial FIFA 2026 fue muy positiva: se transformó la mala imagen difundida durante los últimos 20 años —de un país con problemas de violencia— hacia una imagen vibrante, resiliente, festiva, hospitalaria y organizada.

Los aficionados que llegaron de más de 40 países de Europa, América, Asia y África se fueron encantados, según lo reportan las redes sociales.

Las cuatro principales cosas que destacaron los aficionados fueron:

1. El ambiente y la fiesta: los extranjeros disfrutaban las canciones en los estadios y fuera de ellos, con celebraciones en calles, fan zones y todo el día.

2. La comida: los famosos tacos, antojitos y street food se hicieron virales en TikTok mostrando cómo los extranjeros disfrutaban nuestra riqueza gastronómica.

3. La gente y la hospitalidad: los comentarios resaltaban el trato amable recibido en restaurantes, transportes, hoteles y hospedajes.

4. La experiencia cultural: los mercados, centros históricos y museos mostraron la riqueza cultural y el folclore mexicano.

La realidad, aunque algunos no lo crean, es que fuimos campeones mundiales en las huellas inolvidables que dejamos en los aficionados extranjeros que vinieron a nuestro país.

Sin duda, los empresarios que inviertan en inmuebles para desarrollos turísticos se verán muy beneficiados, ya que el futuro en el sector será muy promisorio.