
Lucas Murillo, un niño de siete años de Cúcuta, Norte de Santander, pidió ayuda mediante un video dirigido al presidente de la República, Abelardo de la Espriella, después de pasar año y medio sin recibir los medicamentos ni la atención en salud que necesitaba. Tras la difusión de la grabación, el menor fue trasladado a Bucaramanga y los especialistas determinaron que requiere un trasplante de corazón.
Lucas nació con una cardiopatía congénita compleja y desarrolló hipertensión grave. En sus siete años ha sobrevivido a un paro cardiorrespiratorio, recibió terapia de oxigenación por membrana extracorpórea (Ecmo) y pasó por 19 cirugías: tres de corazón abierto, diez cateterismos cardíacos, dos intervenciones en el diafragma, dos en el estómago y una craneotomía.
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Después de dos semanas de exámenes, controles y hospitalización en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Fundación Cardiovascular de Colombia, el niño se encuentra estable y en buen estado, según Víctor Castillo, presidente de la institución. El equipo médico continúa evaluándolo para incluirlo con prioridad en la lista de espera; si aparece un corazón compatible con su edad y peso, será trasladado al lugar donde se realice la intervención.

La familia atribuye el retraso del tratamiento a la falta de medicamentos y servicios de la Nueva EPS. Lucas depende del oxígeno las 24 horas, aunque juega fútbol dentro de su casa con sus hermanos gracias a una extensión de 25 metros, asiste al colegio y sigue las actuaciones de Luis Díaz. “Pelea con los hermanos, juega, va al colegio, pero siempre con el oxígeno. Le gusta mucho Spiderman”, contó su padre.
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Su madre, Andrea García, resumió la situación del menor: “Es un niño milagro. Ha estado muchas veces al borde de la muerte y siempre sale adelante. Ojalá muchos niños en su situación sean atendidos”.
García detalló en entrevista con Semana las dificultades vividas durante meses. Explicó que, aunque la Nueva EPS entregaba autorizaciones, instituciones como la Fundación Valle del Lili y la Fundación Cardiovascular le informaban que los convenios no estaban vigentes: “Me decían que ellos no tenían contratación. Entonces, yo les comentaba: pero es que yo tengo la autorización”. La frustración fue en aumento hasta el punto de recurrir a la justicia: “Una tutela ya no lo ampara a uno”, lamentó.
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El impulso definitivo llegó de la mano del propio Lucas. La madre relató que fue el niño quien propuso buscar a Abelardo de la Espriella. “Mamá, ¿tú tienes el número del presidente?”, preguntó el pequeño. Ante la negativa, optaron por utilizar las redes sociales como último recurso para llegar a quien pudiera ayudarlos.
Lucas respondió que se encuentra bien en el hospital de Bucaramanga y expresó su deseo de conocer a Lucho Díaz - crédito colombialuzysonrisas/IG
Lucas Murillo recibió un mensaje de Luis Díaz durante su internación en la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Bucaramanga, donde el niño de Norte de Santander sigue un tratamiento por una enfermedad cardíaca y se prepara para ingresar a un registro de trasplante. El saludo del delantero del Bayern Múnich llegó después de que su pedido de ayuda, difundido en redes sociales, alcanzara al presidente Abelardo de la Espriella.
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El futbolista colombiano se dirigió directamente al niño y también envió palabras de afecto a su familia. “Hola, Lucas. ¿Qué tal? ¿Cómo estás? Espero y bueno, te encuentres bien. Te habla Luchito, quería enviarte un saludito muy especial. Un abrazo muy grande para ti y toda tu hermosa familia”, dijo Díaz.
El delantero manifestó su deseo de que el menor evolucione de manera favorable durante su tratamiento. “Espero que sigas mejorando y de muy buena manera”, agregó el jugador del club alemán.
El mensaje terminó con una bendición y una recomendación para Lucas: “Te mando un abrazo, que mi Dios te bendiga siempre. Bueno, siempre lo mejor. Cuídate mucho”.
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Las imágenes compartidas por la Fundación Colombia Luz y Sonrisas mostraron al niño atento frente a la pantalla mientras escuchaba las palabras del deportista. Después de ver el video, respondió: “Hola, Lucho. Gracias, contento de que usted me envió un mensaje”.
Lucas contó que se sentía bien en el hospital de Bucaramanga e invitó al atacante a visitarlo. “Pues, yo estoy en el hospital de Bucaramanga, me encuentro bien; aquí te espero con los brazos abiertos”, afirmó.
El niño también habló de la posibilidad de encontrarse con el futbolista: “Conocer a Lucho va a ser un placer”. Luego agradeció a Pineda y al mandatario: “Gracias, Ana Lucía. Gracias, presidente. Muchísimas gracias por cumplir los sueños de los niños de Colombia”.
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La Fundación Colombia Luz y Sonrisas definió a Lucas como “un niño valiente, con un corazón inmenso” y afirmó que la iniciativa buscó darle “una alegría a ese corazoncito”