Aunque en abril entró en vigencia la reforma que dispuso el traslado de Gendarmería desde el Ministerio de Justicia al de Seguridad, la cartera encabezada por Fernando Rabat sigue estando a la cabeza de la institución penitenciaria.

Así al menos lo afirma el subsecretario Luis Silva (P. Republicano), jefe de servicio de Justicia, y quien por estos días se ha abocado al análisis de medidas para robustecer el régimen de máxima seguridad. Desde ahí, el abogado defiende la idea de elevar a rango constitucional asuntos vinculados al sistema penitenciario, tal como anunció el Presidente José Antonio Kast en cadena nacional.

¿Cómo han avanzado en el traspaso de Gendarmería al Ministerio de Seguridad?

Ese proceso está en la redacción de los borradores de los proyectos de ley respectivos, que son la nueva Ley Orgánica de Gendarmería, la que está a cargo de Seguridad, y el referente a la creación del nuevo Servicio de Reinserción Social, que lleva Justicia. Esto está siendo coordinado por Segpres, que está asegurándose de que los proyectos conversen y lleguen juntos al Congreso.

Había una mesa de trabajo en la que estaba usted y en su momento el exsubsecretario Jouannet. ¿Esa instancia se mantiene?

No, porque a diferencia de lo que pasó con el primer equipo del Ministerio de Seguridad, en el segundo equipo el ministro Arrau se metió mucho, muy de lleno.

¿El ministro Arrau ha acelerado el tranco?

Antes podríamos decir que el peso lo llevábamos más nosotros en Justicia. Ahora, por lo menos en la arista seguridad de todo esto, el Ministerio de Seguridad, en la persona del ministro, ha estado muy presente, y eso cambió el trabajo tal y como lo veníamos desarrollando.

Subsecretario de Justicia, Luis Silva. Pablo Vásquez R.

Este traspaso ha dejado una nebulosa sobre quién es jefe de Gendarmería. ¿Es Seguridad o Justicia?

El Ministerio de Justicia. Lo que ocurrió es que cambió la dependencia. Pero en Derecho Público sólo se puede hacer lo que la ley expresamente autoriza, y las leyes no han cambiado. Las leyes no se modificaron después de la reforma constitucional. Hasta ahora, por ejemplo, toda la cadena de procedimientos disciplinarios que se siguen al interior de Gendarmería terminan acá. Los permisos se ven acá.

O sea, ustedes siguen teniendo el control.

Totalmente. Lo que sí ha pasado, y es razonable que así sea, es que se han concretado varios símbolos del nuevo estatus constitucional.

Pero, en el fondo, hoy el director Rubén Pérez le responde a usted, como jefe de servicio.

Así es.

La Moneda espera que los proyectos ingresen pronto. ¿Están cerca de que eso ocurra?

Estamos en eso. Me consta que en Seguridad ya hay un borrador de la Ley Orgánica, que obviamente podrá iterar varias veces, y nosotros tenemos el compromiso de entregar esta semana un primer borrador del Servicio de Reinserción.

¿En qué se sustenta la determinación de que Justicia se quedará con la unidad de infraestructura penitenciaria?

La misma reforma constitucional así lo dispuso. Hay una norma transitoria en el texto de la reforma constitucional aprobada que dice que la infraestructura seguirá estando acá. Por ahora no se buscará hacer modificaciones.

El presidente anunció una reforma constitucional de seguridad, que incluye asuntos de régimen penitenciario. ¿Corresponde elevar a rango constitucional ese tipo de asuntos?

Dado que, en sí mismo, el régimen penitenciario es una situación excepcional desde el punto de vista del disfrute de las libertades y derechos fundamentales que la misma Constitución consagra, conviene que sea la misma Constitución la que prevea un marco habilitante para que el legislador pueda restringir más severamente la libertad ambulatoria, particularmente pensando en aquellos sujetos que representan una amenaza grave al Estado de Derecho.

¿Qué cambios concretos van de la mano con el robustecimiento de regímenes penitenciarios?

Lo que estamos haciendo es revisar el reglamento penitenciario actual, el Reglamento 518, para hacer adecuaciones. Ese reglamentio data del año 98 y al 2026 el fenómeno ha cambiado bastante. Estamos trabajando desde el punto de vista de tecnología, del perfil criminógeno de las personas que están ahí dentro, infraestructura carcelaria y respecto del rol de Gendarmería. Hay un montón de cosas que se pueden ajustar.

Subsecretario de Justicia, Luis Silva. Pablo Vásquez R.

¿Como cuáles?

Como, por ejemplo, la circulación de dinero en efectivo. En las cárceles existen los economatos, existe el derecho de los internos a tener cierta platita, pero en la práctica el efectivo es fungible y, por lo tanto, la plata que yo te pasé a ti para que te compraras un pollo puede utilizarse en algo muy distinto y ya nadie va a saber de quién es ese billete. Hoy hay tecnología de sobra como para comprar, por ejemplo, con el iris del ojo, con la huella del dedo, con tu rostro. Queremos avanzar en restringir la circulación de efectivo en las cárceles, no frenar la posibilidad de que los internos puedan adquirir cosas.

¿También considera menos horas de patio, menos visitas, restringir encomiendas?

Hay una serie de beneficios o derechos, depende cómo los quieras llamar, que los internos valoran mucho. Uno es el dinero, otro son las visitas, las visitas íntimas, las encomiendas y el patio. Todas esas son variables que se pueden ajustar de acuerdo al perfil criminógeno del interno y a su conducta dentro del penal. En otros países las visitas son una vez cada 15 días. Me tocó ver en Paraguay, por ejemplo, que las horas de patio de los internos de máxima eran literalmente lo que llaman solarium: una celda con rejas, pero sin cielo.

¿Se acercará Chile a tener una cárcel como las de Bukele?

Siempre he entendido que las referencias al sistema penitenciario de El Salvador lo que hacen es destacar la decisión de un Estado para dar la lucha frontal contra el crimen organizado. Eso evidentemente no implica que nosotros imitemos de la misma forma todo lo que El Salvador u otros países han hecho con sus cárceles. Chile también tiene como referencia el modelo italiano, y creo que también debería incorporarse el modelo brasileño. No se trata aquí de imitar modelos. Lo que hacemos es mirar experiencias exitosas.

¿Una vez que se modifique la ley orgánica de Gendarmería, los gendarmes podrían seguir siendo los custodios del edificio del Ministerio de Justicia?

Sí. Pero eso no se ha abordado. De hecho, en la reforma constitucional ese aspecto en particular también se dejó expresamente.

¿Van a mantener la postura de que en el expenal Punta Peuco sólo ingresen condenados por derechos humanos?

Sí, porque aquí hay un principio de realidad, que es que el perfil de las personas que están allí es homogéneo, que es uno de los factores de la administración penitenciaria más importante. Gendarmería, en la medida en que puede segmentar lo hace. Bien, aquí pasa exactamente eso. Este era un penal que ya estaba segmentado por su origen. No ha sido tema hacer cambios vía decreto supremo.

Subsecretario de Justicia, Luis Silva. Pablo Vásquez R.