(BUENOS AIRES).- «Antoñito estaba durmiendo, él está controlado», dijo Luis Ventura al hablar de la salud de su hijo menor, Antonito. En su programa, el conductor también anticipó que podía volver a su casa si los estudios daban bien.
Antonito tiene 12 años y es hijo de Luis Ventura y Fabiana Liuzzi. Nació prematuramente y tiene encefalopatía crónica no evolutiva, una condición que requiere seguimiento médico. En el último tiempo presentó cambios en su comportamiento, lo que llevó a sus padres a buscar nuevas alternativas de tratamiento. La familia se mantiene atenta a su evolución y, en algunas ocasiones, debió acudir de urgencia a un centro médico.
Semanas atrás, Ventura se ausentó de PrimiciasYa, el ciclo de América TV, por cuestiones relacionadas con la salud de su hijo. Esta semana, un llamado volvió a interrumpir su actividad: el conductor tuvo que retirarse antes de que terminara un programa. Los dos episodios estuvieron vinculados con la atención de Antonito.
Durante la reciente entrega de los Martín Fierro de la Música, Ventura se retiró antes del final de la ceremonia y pasó por un sanatorio. El periodista, presidente de APTRA, explicó en su programa qué había ocurrido: «Yo me fui un poco antes de la finalización de la ceremonia y pasé por el sanatorio». La salida anticipada estuvo relacionada con la salud de su hijo.
En esa misma intervención, Ventura describió cómo se encontraba Antonito y condicionó la posibilidad de volver a casa al resultado de los estudios: «Antoñito estaba durmiendo, él está controlado y si los estudios ahora dan bien, estaría volviendo mañana a la casa«. El regreso quedaba sujeto a que los resultados fueran favorables.
El conductor también habló de la vida cotidiana de su familia frente a la situación de su hijo. «Esta es una historia de todos los días, abrir los ojos y encontrarte con el panorama que te toca», expresó. Con esas palabras describió cómo enfrenta la familia la evolución de Antonito día a día.
En declaraciones anteriores, Fabiana Liuzzi había explicado que su hijo no habla y que su condición puede provocar episodios de alteración del comportamiento y convulsiones esporádicas.