Dos pescadores fueron rescatados por la Secretaría de Marina (Semar) después de permanecer cinco días a la deriva en aguas del Pacífico, frente a las costas de Chiapas. Los hombres, de 53 y 32 años, fueron localizados sobre una hielera, a unos 240 kilómetros de la costa.
La Secretaría de Marina informó que el operativo de búsqueda y rescate estuvo a cargo de la Armada de México, en funciones de Guardia Costera, a través de la Vigésima Segunda Zona Naval, con sede en Puerto Chiapas.
Los pescadores habían zarpado a bordo de la embarcación “Camaronera” y tuvieron comunicación por última vez el pasado 14 de agosto. Al perder contacto con ellos, personal de la cooperativa pesquera a la que pertenecen solicitó apoyo a la Marina para localizarlos.
Marina localiza y rescata a pescadores a 240 km de Chiapas
Para ampliar la cobertura de búsqueda, el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles desplegó unidades de superficie y aéreas bajo el concepto de trinomio, integrado por buque, interceptora y aeronave.
Las labores permitieron localizar a los dos pescadores aproximadamente a 130 millas náuticas, equivalentes a 240.76 kilómetros de las costas de Chiapas.
Una Patrulla Oceánica de la Armada de México se aproximó a la zona y realizó las maniobras necesarias para rescatar a los pescadores y ponerlos a salvo.
Después de ser rescatados, los dos hombres fueron valorados por personal de Sanidad Naval para conocer su estado de salud.
Posteriormente, fueron trasladados vía aérea en un helicóptero hasta puerto, donde recibieron atención médica y finalmente fueron entregados a sus familiares.
Erasto Crisanto, el pescador que sobrevivió 15 días en un cenote de Veracruz
En un caso similar, ocurrido semanas antes, Erasto Crisanto Valdez, un pescador de 31 años, fue localizado con vida tras permanecer 15 días desaparecido en un cenote del sur de Veracruz.
Erasto Crisanto había acudido al cenote el pasado 23 de julio junto a su padre para otra jornada de pesca, pero al adentrarse a la caverna se perdió el rastro del joven. Las autoridades comenzaron un operativo de búsqueda en el que participaron buzos de la Marina, especialistas extranjeros y otros cuerpos de emergencia.
Uno de los principales indicios de su paradero fue hallado el 29 de julio, cuando los buzos encontraron el arpón que llevaba al momento de su desaparición. La herramienta fue localizada a unos 65 metros de profundidad y ayudó a orientar las labores de búsqueda.
Finalmente, el 7 de agosto, Erasto Crisanto fue encontrado con vida en una caverna ubicada a más de 100 metros de profundidad. Tras ser extraído del cenote, fue trasladado a una clínica para recibir atención médica, sin que se reportara que se encontrara en estado crítico o que su vida estuviera en riesgo.