27/07/2026
Actualizado a las 09:17h.
A lo largo de la vida, muchas personas experimentan momentos en los que la fe se tambalea. Cuando ocurre una desgracia, como la muerte de una ser querido, o vemos la pobreza, las guerras y las injusticias que existen en el mundo, es normal preguntarse dónde está Dios y por qué permite el sufrimiento humano.
Estas dudas forman parte de la experiencia tanto de creyentes como de no creyentes y han estado presentes desde siempre. En los momentos más difíciles, es habitual sentir confusión, tristeza o incluso enfado. Y es que el dolor nos lleva a buscar respuestas y a intentar comprender qué parte corresponde a la voluntad divina y cuál es consecuencia de nuestras decisiones.
Sobre este tema reflexiona Marta González, una monja de clausura de tan solo 29 años. Conocida en redes sociales como sor Marta, explica que escogió el camino de la religión por «puro egoísmo». «Sé que la vocación a la que te llama el Señor es donde vas a ser 100% feliz. Yo quería ser feliz. No hay más», declara en un vídeo publicado en su canal de YouTube.
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Tras su experiencia en el convento, donde lleva ya más de una década, la religiosa es capaz de responder a cuestiones sobre la existencia de un ser divino en una realidad marcada por la adversidad y la desigualdad. Esto es lo que dice al respecto.
Sor Marta reflexiona sobre la existencia de Dios en un mundo lleno de injusticias
«¿Cómo explica que Dios, con su gran poder, permita tantas miserias que hay en el mundo?». Esta es la pregunta que le han hecho a Marta Gónzalez en una entrevista para La Nueva Crónica y su respuesta ha sido clara.
La monja de clausura explica que «el Señor nos ha creado libres». «Por lo tanto, no le podemos culpas de todas nuestras desgracias», sostiene.
En este sentido, sor Marta indica que es justo «lo contrario». «Las desgracias son la consecuencia del mal actuar de los hombres», dice de manera contundente.
«Rezar es hablar con Dios, acercarnos a él, presentarle nuestras alegrías y tristezas, pedirle por nosotros y por el resto del mundo»
Sor Marta
Monja de clausura
La religiosa considera que rezar en estos tiempos sirve de mucho. «Es hablar con Dios, acercarnos a él, presentarle nuestras alegrías y tristezas, pedirle por nosotros y por el resto de la humanidad para que nos dé la fortaleza necesaria», apunta.
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