Monarquía

La Casa Real comunica que permanecerá de baja las próximas dos semanas y que el príncipe heredero, Haakon, ejercerá la regencia

El rey Harald de Noruega.

El rey Harald de Noruega.AFP

Actualizado Lunes, 17 agosto 2026 - 19:58

La preocupación en Noruega por la salud de su rey, Harald V, vuelve a escalar tras haberse conocido este lunes que ha tenido que ser hospitalizado de nuevo. A sus 89 años, la maltrecha salud del monarca le ha llevado a varios ingresos y a intervenciones quirúrgicas en los últimos tiempos. Sin ir más lejos, a principios de este mes de agosto el Rey fue trasladado al hospital en su propio coche, aunque en ese caso para ser sometido a un chequeo médico programado. Meses antes, en febrero, pasó varios días en el Hospital Universitario Hospiten Sur de Arona (Tenerife), donde se encontraba disfrutando de unos días de vacaciones invernales junto a su esposa, la reina Sonia, por una infección cutánea en una pierna y deshidratación severa. Ahora, según se indica en el comunicado oficial del Palacio Real de Oslo, Harald necesita tratamiento hospitalario porque en las últimas semanas ha estado recibiendo tratamiento con cortisona para la anemia hemolítica que padece, lo que le ha provocado una acumulación de líquido en el cuerpo que ha encendido las alarmas de los médicos.

La Casa Real ha avanzado que el rey estará de baja por enfermedad durante dos semanas, periodo en el que, como en otras muchas de sus convalecencias, el príncipe heredero, Haakon, ejercerá como regente.

Este mismo lunes por la mañana, desde Palacio se había anunciado que los reyes Harald y Sonia tienen previsto visitar los municipios de Siljan y Nissedal, en Telemark, a finales de octubre. Y, antes, este septiembre, acudirán a Rindal y Høylandet, en Trøndelag. Y es que el soberano, que jamás se ha planteado la abdicación, a diferencia de lo que han hecho otros monarcas europeos en los últimos tiempos, como la reina Margarita II de Dinamarca, mantiene una intensa agenda institucional.

En 2024, Harald fue hospitalizado por una severa infección mientras se encontraba de vacaciones en Malasia, donde le implantaron un marcapasos temporal. Posteriormente fue trasladado a Noruega, donde ya le colocaron un dispositivo permanente.

El rey del país escandinavo puede presumir de haber gozado de una popularidad casi invariable de en torno al 85% desde hace décadas, lo que le convierte en uno de los jefes de Estado de todo el mundo democrático más reconocido por los suyos. Detrás de los recientes escándalos de la familia real noruega -la condena a Marius Borg, hijo de la princesa heredera consorte, por delitos de violación, maltrato y tráfico de drogas; así como el escándalo de la propia Mette-Marit por su amistad con el empresario pedófilo Jeffrey Epstein-, muchos observadores ven el motivo de que se resista a abdicar. Harald sabe que sigue siendo un pivote fundamental para el sostenimiento del Trono. Y de ahí que noticias sobre su salud como esta hospitalización causen tanta preocupación en el país.