Máximo Kirchner afirmó ayer Cristina Fernández, su madre, tiene “la voluntad” de ser candidata en las próximas elecciones presidenciales del año que viene. Eso, a pesar de que la exmandataria está inhabilitada para ejercer cargos públicos por la condena en la causa Vialidad.
“Desde el día que inició el camino de la ONU (para revertir el fallo judicial que la condena y le impide ser candidata en un comité de esa organización) creo que tiene una voluntad de representar los intereses de argentinos y argentinas, que entienden que ella puede ser nuevamente...”, aseguró el diputado nacional en una entrevista con Infobae.
La defensa de Cristina, con sus abogados Rafael Valim y Javier Borrego a la cabeza, presentaron “nuevas pruebas” incorporadas a la presentación realizada ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU con las que, aseguran, pueden obtener novedades. Su condena a seis años de prisión e inhabilitación para ejercer cargos fue ratificada por la Corte Suprema por lo que lo del comité parece, más que nada, pirotecnia.
Incomodar al candidato
Pero el trámite, más la campaña pública que viene instalando La Cámpora y que encuentran en las declaraciones del diputado su episodio más frontal, están destinados a incomodar a Axel Kicillof, quien se mueve hace tiempo como candidato presidencial del PJ. Aunque improbable, la posibilidad de una vuelta de Cristina en cierta forma obtura el desarrollo del proyecto del bonaerense que procura conseguir adhesiones dentro del PJ.
El líder de La Cámpora explicó que el esfuerzo de la expresidenta hoy está concentrado en el plano internacional y la revisión que se busca de su condena. “Es una sentencia donde es más alta la accesoria que la principal”, señaló Kirchner, en referencia a la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Consultado sobre si su madre podría presentarse como candidata por vías alternativas (dado que, según algunos juristas, el fallo solo le prohíbe asumir cargos pero no anula sus derechos electorales), el legislador no descartó ninguna opción y subrayó: “Sin Cristina en la boleta, el peronismo pierde competitividad”.
La incursión de Máximo sigue la misma línea de siempre. Intenta apuntalar un relato según el cual la detención de su madre por corrupción afecta la calidad del sistema democrático. Dijo: “Le hace mal a la democracia argentina que tantos millones de argentinos y argentinas quieran votar a alguien y no puedan hacerlo”. Por supuesto que es un relato maniqueo, acaso destinado sólo a su núcleo duro
En cuanto a la situación interna del Justicialismo, Kirchner reconoció que el peronismo atraviesa una fragmentación visible: existen el kirchnerismo, el kicillofismo y el sector de los gobernadores que votaron proyectos afines al gobierno. Como el RIGI y la reforma laboral. Sin embargo, cargó contra quienes impulsan un perfil más pragmático sin rendir cuentas de sus resultados. “Si un sector del peronismo da quórum para la reforma laboral, en algún lado hay que discutir”, afirmó. Y añadió que, cada vez que se abre ese debate, “pareciera que uno fomenta la división”. Y cuestionó que, cuando su espacio intenta ir a internas para dirimir diferencias, los otros sectores no aceptan competir.
Kirchner esbozó una autocrítica, casi un milagro en su espacio, respecto a la derrota de 2023, que llevó a Javier Milei a la Rosada. Reconoció que lo subestimó como adversario electoral. “Sí, sí, sí, creo que sí”, respondió cuando se le preguntó directamente. En esa línea, interpretó que Milei supo leer una hendija política: tanto el macrismo, entre 2015 y 2019, como el Frente de Todos, entre 2019 y 2023, habían “frustrado a la sociedad” y el actual presidente aprovechó ese desencanto.
Sobre la capacidad de la coalición para competir sin CFK en la boleta, Kirchner fue contundente: el espacio “pierde competitividad, mucha”. Cristina es una de las únicas dos figuras de la historia argentina -junto a Juan Domingo Perón-en haber integrado tres fórmulas presidenciales y resultar electa en todas ellas, resaltó.
Respecto a sus diferencias con Kicillof también se refirió. Como el enfrentamiento por la presidencia del Partido Justicialista: “Yo entiendo que Cristina tiene que ser la presidenta del PJ a nivel nacional, y él no”, sentenció. Sin embargo, precisó que los desacuerdos los expresa “de forma constructiva” en una mesa de debate político y recordó que su agrupación respaldó la postulación como gobernador de Kicillof en 2019 y 2023, acompañando el criterio de Cristina Kirchner aunque él consideraba en ese momento que podría implementarse diferente.
A favor de Kicillof: al tener condena firma Cristina es dada de baja del padrón electoral y por lo tanto no puede estar afiliada al partido, estatus obligatorio para poder presidirlo.
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