Igual que los delanteros viven del gol y a menudo entran en crisis cuando encadenan varios partidos de fútbol sin ver puerta, los sprinters compiten obsesionados con la victoria en el ciclismo, conscientes de que todo el mundo está atento a ellos en las etapas propicias para las llegadas masivas.
En ese sentido, Jasper Philipsen (Alpecin) necesitaba como el agua una victoria en el Tour. El belga, de 28 años, una figura mundial ya con 64 triunfos profesionales, llegó en plena forma a la ronda francesa, pero no ha hecho diana hasta la 17ª etapa después de varios tiros al palo y mucha frustración acumulada, según confesó tras imponerse con mucha claridad en Voiron, la 11ª victoria de su carrera en la ronda gala.
"Llegué al Tour en la mejor forma de mi vida, la preparación fue perfecta, pero las primeras etapas fueron horribles. No sé si fue el calor o alguna otra cosa, pero simplemente no me sentía bien", explicó Philipsen.
Conocido por su temperamento volátil, al belga le llaman a veces 'Jasper The Disaster' ('Jasper El Desastre) y él mismo reconoce que estos días no ha sido fácil tratar con él en el seno del equipo.
"Mentalmente, ha sido duro leer toda la mierda que te encuentras en Instagram. Por supuesto, he llegado a dudar de mí mismo, pero tengo que agradecer al equipo por seguir confiando en mí. Sé que he estado insoportable estos días por no sentirme bien y esta victoria es de todos ellos", aseguró Jasper.
Por supuesto, he llegado a dudar de mí mismo, pero tengo que agradecer al equipo por seguir confiando en mí. Sé que he estado insoportable estos días por no sentirme bien y esta victoria es de todos ellos
Jasper Philipsen
Ciclista belga
"Estaba hecho un verdadero 'angry bird', enfadado y decepcionado conmigo mismo. Mis compañeros y todos en el equipo tuvieron que aguantarme y les estoy profundamente agradecido. El Tour cada mes de julio supone una montaña rusa emocional", reconoció Philipsen.

Con 445 puntos, el belga peleará hasta el domingo por el maillot de la regularidad al colocarse a sólo siete puntos del líder, el danés Mads Pedersen (452), aunque Jasper desveló hasta qué punto gastó energías en una etapa con continuas idas y venidas.
"Esta victoria me costó varios años de mi vida. Estuve luchando entre diferentes grupos y llegué a pensar que todo había terminado, pero los chicos siguieron creyendo en mí y contactamos con el grupo de delante para disputar la etapa", comentó Philipsen.