Miles de estudiantes se movilizan este martes en distintas ciudades de Francia para reclamar más recursos para la educación, más profesores y mejores condiciones en los centros escolares, en una jornada marcada por un fuerte dispositivo policial tras varios días de bloqueos y enfrentamientos. Pese a los graves incidentes registrados durante las últimas semanas, el Gobierno francés asegura que la situación está "bajo control", aunque reconoce un nivel de violencia "inédito" contra profesores y fuerzas de seguridad.
"Sí, la situación está bajo control", ha asegurado este martes el ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, en una entrevista con France Inter, aunque ha matizado que eso "no significa que no haya actos de violencia o daños graves". Según ha explicado, las fuerzas de seguridad mantendrán una presencia discreta alrededor de los centros cuando las concentraciones sean pacíficas, pero intervendrán en caso de violencia, daños o intentos de entrar por la fuerza en los institutos.
Nuñez ha reconocido, no obstante, que el nivel de violencia diferencia estas protestas de anteriores movilizaciones estudiantiles. "La violencia que estamos encontrando, especialmente contra profesores y fuerzas de seguridad, es inédita", ha afirmado. Según el Gobierno, 715 policías y gendarmes han resultado heridos desde el comienzo de las protestas.
Más de 200 estudiantes heridos
La actuación de las fuerzas de seguridad también está en el punto de mira después de que varios jóvenes hayan sufrido heridas graves. Según el Ejecutivo, 215 estudiantes han resultado heridos desde el inicio de las movilizaciones y la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) mantiene abiertas una decena de investigaciones sobre distintas intervenciones policiales.
Entre los casos más graves se encuentra el de un adolescente de 15 años que sufrió este lunes la amputación de una mano tras la explosión de una granada durante los disturbios frente a un instituto de Lens, en el norte del país. Las circunstancias del suceso están siendo investigadas. Además, un estudiante de 16 años perdió la visión de un ojo durante un bloqueo la semana pasada en Tours.
La Fiscalía ha señalado que sus lesiones son compatibles con el impacto de un proyectil disparado por un lanzador de balas de defensa (LBD), un arma utilizada por las fuerzas del orden francesas. "No es normal que haya heridos graves. Evidentemente, son tragedias", ha reconocido Nuñez, que ha defendido, sin embargo, la utilización de las denominadas armas intermedias cuando se producen alteraciones graves del orden público. El ministro ha insistido en que las investigaciones deberán determinar si las actuaciones fueron proporcionadas.
El ministro de Interior ha señalado además que una de las principales preocupaciones para esta jornada es la posible infiltración de grupos violentos en las manifestaciones. La prioridad policial, ha indicado, será evitar que los llamados 'Black Blocs' u otros grupos provoquen incidentes durante las protestas.
Bloqueos en institutos y universidades
Las movilizaciones han comenzado desde primera hora en distintos puntos del país, también en París, donde se han registrado bloqueos incluso en centros de barrios acomodados como los institutos Hélène-Boucher y Louis-le-Grand. Las protestas llegan después de dos semanas de movilizaciones que comenzaron en un instituto de las afueras de la capital francesa.
El movimiento de los estudiantes de secundaria ha empezado además a coordinarse con el universitario. Según el sindicato Unión de Estudiantes, este lunes había 18 universidades bloqueadas en ciudades como Estrasburgo, Reims, Caen, París, Burdeos o Aix-en-Provence.
Los estudiantes reclaman inversiones para mejorar las condiciones de los centros, más personal educativo y sanitario y cambios en el acceso a la enseñanza superior, que consideran poco transparente y favorable a los alumnos procedentes de centros privilegiados.
Las organizaciones estudiantiles han presentado una plataforma con diez medidas que quieren llevar a la negociación de los presupuestos de 2027. Entre ellas figuran un plan urgente para renovar centros escolares y universitarios, la contratación de personal sanitario y de orientación y la creación de 150.000 nuevas plazas en la enseñanza superior.
También piden modificar las reglas de selección de acceso a universidades y másteres a través de la plataforma Parcoursup. La portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, ha descartado este martes su eliminación, aunque ha abierto la puerta a introducir mejoras. Por su parte, el ministro de Enseñanza Superior, Philippe Baptiste, tiene previsto reunirse este miércoles con representantes estudiantiles ante la posibilidad de que se convoquen nuevos bloqueos universitarios si el Ejecutivo no ofrece compromisos concretos.