Cuando Francisco Ibáñez puso un 'zapatófono' en manos de sus avispados espías Mortadelo y Filemón, no solo creo una forma de hacer cómic, sino que dio vida a una marca: en ella cabían personajes ilustrados como el botones Sacarino, Pepe Gotera y Otilio (chapuzas a domicilio) y esa comunidad de vecinos que ni Santiago Segura: 13 Rue del Percebe.

Ibáñez dibujaba a su manera la España de hace unas cuantas décadas. A base de exagerar la realidad, hacer reír y leer, siempre en clave irónica, el dibujante se situó en un lugar de la necesidad, del que solo le apeó su muerte, en 2023. Tenía 87 años y dejó un legado incontestable: nos enseñó a reírnos de nosotros mismos, como dice Antoni Guiral.

Ibáñez publicó sus conocidísimas viñetas en la legendaria editorial Bruguera. Este mismo sello, incorporado al grupo Penguin Random House, publica estos días Ibáñez: Un país en viñetas y recupera El preboste de seguridad, dentro de la colección Ibáñez Mítico. 

Estos dos lanzamientos coinciden con la semana de San Diego Comic-Con Málaga (del 1 al 4 de octubre): un relevante volumen de coleccionista que retrata la mirada del maestro sobre España y una nueva entrega de la colección Ibáñez Mítico, que recupera El preboste de seguridad y está comentada por el historietista Jordi Canyissà.

A lo largo de su trayectoria, Ibáñez revisitó episodios históricos, retrató la burocracia, la chapuza, la estafa, la picaresca, el deporte, la política, la religión, las costumbres y la vida diaria. Con una mirada irreverente y profundamente reconocible. Este libro es un homenaje y una invitación a leer su obra como una crónica sentimental y humorística de España.

El volumen recoge viñetas, páginas, secciones e ilustraciones organizadas en grandes bloques temáticos, e incorpora también reproducciones de planchas originales y dibujos en blanco y negro que permiten acercarse al trazo y al proceso de trabajo del autor.

Por otro lado, El preboste de seguridad es una historieta de sus incombustibles Mortadelo y Filemón con una peripecia editorial. Fue publicada originalmente en dos mitades —El preboste de seguridad y Los mandaos—, se leyó antes en Alemania que en España, y nunca se había editado en nuestro país en formato álbum dentro de la colección Magos del Humor. Su cubierta, además, permanecía inédita aquí.

Bruguera desea saldar esta deuda con una edición tal como Ibáñez la concibió, con textos de Jordi Canyissà, prólogo, notas, contenido extra, material inédito y viñetas restauradas.