La abogada Nadia Beller fue dada de alta este sábado, luego de permanecer cinco días internada en la Clínica Las Américas, en Bolivia, por las heridas sufridas durante el intento de femicidio del que fue víctima el pasado 17 de agosto.
Beller abandonó el centro de salud cerca de las 16:30, en silla de ruedas y bajo un amplio operativo policial. Minutos antes de su salida, patrullas y efectivos fueron desplegados en los accesos de la clínica y en las calles aledañas para garantizar su traslado.
La víctima fue llevada a su domicilio, donde continuará con su recuperación. Debido a que expresó temor por su seguridad, las autoridades reforzaron la custodia en su vivienda, con monitoreo permanente y presencia fija de personal especializado en prevención de violencia de género.
Qué dice la investigación sobre el intento de homicidio a Nadia Beller
Según la investigación, durante el ataque Beller recibió tres impactos de arma de fuego, por lo que debió ser internada de urgencia y sometida a atención médica inmediata. Tras recibir el alta, continuará con controles ambulatorios y seguimiento clínico.
El ataque ocurrió durante la noche del lunes 17 de agosto, cuando dos hombres vestidos como repartidores se acercaron al lugar donde se encontraba la abogada. De acuerdo con la reconstrucción del caso, uno de ellos le disparó a quemarropa, mientras el otro le robó el teléfono celular y la cartera antes de escapar en una motocicleta.
Por la modalidad y la coordinación del ataque, los investigadores analizan la hipótesis de un hecho planificado y premeditado.
En paralelo, la Justicia de Bolivia dispuso la prisión preventiva por 180 días para el consultor político argentino Fernando Cerimedo, expareja de Beller y principal sospechoso en la causa.
Cerimedo permanece detenido en la cárcel de Palmasola mientras avanza la investigación. La decisión judicial fue tomada luego de una audiencia en Santa Cruz de la Sierra, donde se consideró que existen riesgos procesales y posibilidades de entorpecimiento de la causa.
La investigación incluye el análisis de comunicaciones, pericias sobre teléfonos celulares y declaraciones testimoniales. Además, la Fiscalía boliviana realizó allanamientos en propiedades vinculadas al acusado, donde secuestró vehículos, dinero en efectivo y documentación que será incorporada al expediente.
Los investigadores buscan establecer si existió financiamiento, logística o participación de otras personas en el ataque, además de reconstruir el recorrido de los agresores y determinar la totalidad de las responsabilidades.