El fabricante español de buques Navantia está arrancando su nuevo plan estratégico que le tiene que llevar a la senda del beneficio, impulsado por los vientos de cola de la Defensa y por los pedidos que se está adjudicando, por el momento, en España.
La compañía presidida por Ricardo Domínguez no consiguió acercarse a los números negros en 2025, ya que elevó un 23% sus pérdidas tras reexpresar sus cuentas, aunque sí que elevó su contribución al PIB nacional.
A cierre del ejercicio pasado, la empresa, propiedad de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, aportó 1.800 millones de euros a la economía española, en comparación con los más de 1.500 millones que alcanzó en 2024, lo que supone un aumento de casi el 20%.
Además, la actividad de Navantia generó más de 5.500 millones de demanda agregada a cierre del año pasado, según consta en el Informe de Sostenibilidad Corporativa 2025 de la entidad.
El documento pone de manifiesto también la contribución de la compañía naval al empleo español, ya que durante el año pasado ayudó al mantenimiento de alrededor de 30.000 puestos de trabajo en España, ya sean de carácter directo, como indirecto y también inducido. Esta cifra contrasta con los 24.695 empleos a los que contribuyó un año antes.
De hecho, la plantilla de la empresa se incrementó de forma significativa el año pasado, hasta 6.700 personas (99% de contratos indefinidos), en comparación con las 5.636 personas a las que daba empleo a cierre de 2024.
Por su parte, la inversión por parte del grupo naval en actividades de I+D+i a lo largo de 2025 se situó en unos 100 millones, una cifra algo menor en comparación con los más de 150 millones que destinó a esta partida en 2024.
En términos de sostenibilidad, la empresa pública experimentó el año pasado una disminución de la intensidad de sus emisiones del 11,5%, en línea con la evolución experimentada en los últimos años en su objetivo de ser neutral climáticamente para 2040.
Además, siguió apostando por la economía circular, ya que alcanzó un índice de valorización de recursos del 83% y continuó con el Ecosistema Navantia, su proyecto de compensación de emisiones.