El presidente de Estados Unidos admitió que mantiene "pequeñas diferencias" con el primer ministro israelí pocas horas antes de la llegada de Netanyahu a Washington.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, llegó este lunes a Washington para reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump, tras la polémica suscitada por la petición del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, de hacer efectiva la orden de arresto emitida en su contra por la Corte Penal Internacional (CPI), y tras atravesar en su viaje varios estados signatarios del tratado de Roma.

Durante el trayecto hacia Washington, la aeronave que trasladó a Netanyahu sobrevoló el espacio aéreo de Grecia, Italia, Francia y Canadá, cuatro Estados firmantes del Estatuto de Roma, tratado fundacional de la CPI, según datos de diversos radares de seguimiento aéreo.

Desde que la CPI emitió en noviembre de 2024 una orden de arresto contra Netanyahu por crímenes de guerra y de lesa humanidad, el primer ministro israelí ha evitado en algunos viajes el espacio aéreo de países que reconocen la jurisdicción del tribunal, como España e Irlanda.

Netanyahu será recibido en la Casa Blanca, una semana después que Mamdani lo llamara "criminal de guerra" y pidiera a las autoridades federales de Estados Unidos capturar al líder israelí en el momento que este visitara Nueva York en la próxima cumbre de Naciones Unidas.

Será el primer encuentro presencial entre ambos líderes desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán y se producirá en un momento de divergencias sobre la estrategia para el conflicto y el futuro de Gaza.

Netanyahu ha señalado que Irán será el principal asunto de la reunión, mientras Trump busca avanzar en sus esfuerzos diplomáticos y en su plan para Gaza.

La visita también llega en medio de tensiones entre ambos Gobiernos sobre el rumbo de la guerra en Gaza y las negociaciones para una nueva etapa del plan de paz impulsado por Trump, que contempla el desarme de Hamás y una retirada progresiva de las fuerzas israelíes, sobre las que todavía no existe un acuerdo.

Trump ha rechazado públicamente la posibilidad de que Netanyahu sea detenido en Estados Unidos y afirmó la semana pasada que el primer ministro israelí "no será arrestado" mientras se encuentre en territorio estadounidense, en respuesta a las declaraciones de Mamdani sobre una eventual detención si Netanyahu viaja a Nueva York.

Venta de cazas F-35 a Turquía

Donald Trump aseguró el lunes que "nadie" puede dictarle qué armamento debe vender a otros países, al ser preguntado por la oposición de Netanyahu a una posible transferencia de cazas F-35 a Turquía.

"Es amigo mío y nadie me dice qué debemos venderle", afirmó Trump sobre el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en declaraciones a la prensa a bordo del avión presidencial 'Air Force One', de camino a Míchigan.

El mandatario estadounidense señaló que "Turquía no es un gran seguidor de Israel ni de Bibi", en referencia al apodo de Netanyahu, aunque recalcó que Ankara es un "gran aliado" de Estados Unidos.

Durante la cumbre de la OTAN celebrada a principios de este mes en Ankara, Trump confirmó que está considerando vender cazas F-35 a Turquía y levantar el veto impuesto desde que el Gobierno turco adquirió en 2017 sistemas antimisiles rusos S-400.

Israel ha expresado su rechazo a esa posible venta al considerar que alteraría el equilibrio militar en Oriente Medio y pondría en riesgo su superioridad aérea.

Trump recibirá este martes en la Casa Blanca a Netanyahu, quien viajó a Estados Unidos para asistir al funeral del senador republicano Lindsey Graham.

Se espera que la reunión se centre en gran medida en la guerra de Irán y en los renovados esfuerzos de Washington por alcanzar un acuerdo con Teherán, un asunto sobre el que Trump reconoció mantener algunas discrepancias con Netanyahu. "Tenemos pequeñas diferencias, pero estamos bastante cerca", afirmó. EFE

Estados Unidos e Israel lanzaron el 28 de febrero una ofensiva militar conjunta contra Irán que no ha logrado el objetivo de derribar el régimen de la República Islámica y que ha provocado algunas discrepancias entre ambos aliados.

Trump busca desde hace meses un acuerdo con Teherán que permita poner fin a una guerra impopular entre el electorado estadounidense, mientras que Netanyahu teme que un pacto entre Washington y la República Islámica fortalezca a esta, su principal rival en la región.

Aunque Trump ha elogiado públicamente al mandatario israelí, al que ha definido como "un primer ministro de tiempos de guerra", también ha reconocido que lo llamó "jodidamente loco" durante una tensa conversación telefónica el pasado junio por los ataques israelíes en el Líbano.