Ana Aparicio

Soria, 11 sep (EFE).- Numancia es mucho más que un yacimiento arqueológico para los sorianos, para los que la resistencia de la ciudad celtibérica frente a Roma es un símbolo con el que se identifican, aunque su significado actual remite más al presente que a la realidad histórica de hace más de dos mil años.

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Así lo considera el arqueólogo Antonio Chaín, participante este viernes en la mesa redonda 'Lo numantino y lo soriano, hoy', dentro del VII Simposio TriviUN, coordinado por la Universidad de Navarra y patrocinado por el Ministerio de Defensa, para analizar los asedios militares históricos con especial atención a la gesta de Numancia.

Chaín explica, en una entrevista con la Agencia EFE, que Numancia constituye un "símbolo" al que a lo largo de la historia se han añadido distintas interpretaciones, algunas de las cuales han adquirido mayor importancia mientras otras han quedado relegadas.

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Ese proceso se aprecia hoy en numerosos ámbitos de la vida soriana, desde la onomástica de calles y establecimientos hasta el deporte, con el propio nombre del principal equipo de fútbol de la provincia como uno de los ejemplos más evidentes.

La resistencia numantina se ha convertido así en una imagen fácilmente reconocible ya que, según apunta el arqueólogo, incluso en el deporte se reproduce esa lectura cuando un equipo considerado débil se enfrenta a otro más poderoso y trata de aprovechar al máximo sus recursos para resistir.

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"Esas simbologías se van a utilizar siempre", señala, aunque considera importante ser conscientes de que se trata precisamente de una construcción simbólica.

Frente a la idea de una supuesta herencia directa de los antiguos numantinos, Chaín sitúa el principal elemento de conexión entre aquella sociedad y la actual en algo mucho más tangible: el territorio.

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"No tenemos ninguna carga genética de los numantinos del pasado", apunta, pero los sorianos sí han heredado el paisaje que aquellos habitantes ocuparon hace más de dos milenios, con unas características climáticas y ambientales que, en algunos aspectos, "han condicionado la vida humana durante generaciones".

El Duero aparece en ese vínculo como uno de los elementos más visibles por lo que, para Chaín, conocer cómo aquellas sociedades se adaptaron a su entorno puede ofrecer incluso enseñanzas para el presente, "desde una relación más equilibrada con el territorio hasta la necesidad de evitar su explotación hasta el agotamiento".

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El arqueólogo reconoce que existe el riesgo de que Numancia quede reducida a un símbolo y se pierda de vista el conocimiento histórico que existe detrás por lo que reivindica el papel de la investigación y de la divulgación científica.

Según Chaín, una parte de ese conocimiento ya forma parte de la identidad soriana como por ejemplo el conocido 'caballito de Soria', una pieza arqueológica recuperada en las excavaciones y convertida en elemento identitario, pero cuyo valor procede precisamente de la investigación y no del mito de la resistencia.

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"Lo que no conocemos no lo podemos proteger", resume Chaín quien defiende que la relación entre identidad y patrimonio solo puede sostenerse sobre el conocimiento porque "conocer el pasado permite valorarlo y, a partir de ahí, protegerlo".

En este sentido, defiende una mayor democratización de la arqueología, que permita sacar el conocimiento de los ámbitos estrictamente académicos y transformarlo en contenidos accesibles y atractivos para la ciudadanía sin perder rigor científico.EFE

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