El fabricante de chips acordó pagar casi 13.000 millones de dólares por una de las plataformas más importantes para crear aplicaciones con IA. La compra puede darle todavía más influencia sobre una tecnología que ya está presente en celulares, computadoras y servicios digitales.
04 de septiembre 2026, 21:22hs

Nvidia acordó pagar casi 13.000 millones de dólares por Hugging Face, una de las plataformas más importantes para crear aplicaciones con IA. (Imagen: ChatGPT).
El gigante tecnológico Nvidia, uno de los principales fabricantes de chips para inteligencia artificial (IA), acordó comprar Hugging Face por casi 13.000 millones de dólares, una operación que extiende el poder de la compañía más allá de su rubro.
Si bien Hugging Face es prácticamente desconocida fuera del mundo tecnológico, millones de desarrolladores recurren a su plataforma para encontrar modelos de IA, datos y herramientas con los que después crean aplicaciones y servicios.
Por ese motivo, la operación puede tener consecuencias incluso para quienes nunca usaron Hugging Face ni conocen su nombre: muchas de las herramientas de inteligencia artificial que después llegan a aplicaciones y servicios cotidianos se desarrollan a partir de modelos y recursos disponibles en esa plataforma.

Nvidia comprará Hugging Face: por qué la operación puede cambiar la inteligencia artificial que usamos todos los días. (Imagen: ChatGPT).
La compra todavía debe atravesar las aprobaciones regulatorias correspondientes. De acuerdo a una presentación de Nvidia ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), la compañía prevé cerrar la transacción durante la primera mitad de 2027.
El acuerdo contempla unos 11.900 millones de dólares para los accionistas de Hugging Face y hasta 1000 millones adicionales en incentivos para empleados que se incorporen a Nvidia.
Qué es Hugging Face y por qué Nvidia pagará casi 13.000 millones de dólares
Hugging Face funciona como uno de los grandes centros de distribución de la inteligencia artificial actual. En lugar de desarrollar un único chatbot similar a ChatGPT, reúne tecnologías creadas por empresas, universidades, investigadores y programadores independientes.
La plataforma alberga más de tres millones de modelos de IA, 500.000 conjuntos de datos y un millón de aplicaciones. Nvidia asegura que tiene más de 18 millones de desarrolladores y que unas 200.000 empresas utilizan sus servicios.
Los modelos disponibles pueden cumplir tareas muy diferentes. Algunos generan texto, otros reconocen imágenes, transcriben audios, traducen idiomas o crean voces sintéticas. De acuerdo a su licencia, los desarrolladores pueden descargarlos, adaptarlos y utilizarlos dentro de sus propios productos.
Eso permite, por ejemplo, que una empresa incorpore inteligencia artificial a una aplicación sin tener que entrenar desde cero un modelo propio, un proceso que puede necesitar enormes cantidades de información, capacidad de cálculo y dinero.
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Hugging Face también ofrece bibliotecas de programación, servicios para ejecutar modelos y espacios en los que es posible probar diferentes sistemas directamente desde un navegador.
La compañía nació en 2016 de la mano de los emprendedores franceses Clément Delangue, Julien Chaumond y Thomas Wolf. Su proyecto original era un chatbot destinado a adolescentes. Con el tiempo, abandonó esa idea y concentró su actividad en las herramientas que había desarrollado para construirlo.
Por qué la compra puede cambiar las aplicaciones de IA que usamos
Para Nvidia, Hugging Face representa algo más que una colección de modelos. La plataforma ocupa un lugar estratégico entre quienes desarrollan inteligencia artificial y las empresas que necesitan infraestructura para ejecutarla.
Hasta ahora, gran parte del poder de Nvidia proviene de sus procesadores. Sus GPU (tarjetas gráficas) se transformaron en una pieza central para entrenar y ejecutar los modelos más avanzados del mercado.
Con Hugging Face, la compañía también obtiene una posición privilegiada en otra etapa del proceso: el lugar donde millones de desarrolladores buscan, prueban y eligen las tecnologías sobre las que construirán sus próximas aplicaciones.
Esa relación puede ayudar a Nvidia a conocer qué modelos ganan popularidad, qué herramientas demandan los programadores y qué necesidades aparecen a medida que la inteligencia artificial se incorpora a más productos.
Al mismo tiempo, la capacidad financiera y tecnológica de Nvidia puede reforzar la infraestructura de Hugging Face. Jensen Huang, CEO de la empresa, aseguró que la intención es ampliar la plataforma, mejorar su infraestructura y extender el acceso a sus herramientas.
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Para los usuarios, los cambios probablemente sean mucho menos visibles, ya que la compra no implica una modificación inmediata de ChatGPT, Gemini, Claude ni de las aplicaciones instaladas en un celular.
Su impacto puede aparecer más adelante y de forma indirecta. Si desarrollar y ejecutar modelos resulta más sencillo o más económico, empresas más pequeñas podrían incorporar funciones avanzadas de IA sin necesitar la infraestructura de las grandes tecnológicas.
También podría crecer la cantidad de servicios especializados que utilizan modelos abiertos, desde aplicaciones de productividad y edición multimedia hasta asistentes diseñados para tareas concretas.
La gran incógnita: qué pasará con la independencia de Hugging Face
La operación también abre una discusión dentro del sector tecnológico. Hugging Face creció como una plataforma en la que conviven modelos, servicios en la nube y tecnologías asociadas con compañías que compiten entre sí.
Entre sus usuarios y socios aparecen empresas que producen sus propios procesadores y que, en algunos casos, compiten directamente con Nvidia.
Huang aseguró que seguirá con esa característica. Según el compromiso anunciado por la compañía, los desarrolladores podrán seguir eligiendo modelos, proveedores de servicios, plataformas de computación y chips de otras empresas, sin necesidad de utilizar hardware de Nvidia. Ese compromiso también aparece en la documentación presentada ante la SEC.