Pekín/Bangkok, 26 ago (EFE).- Las sanciones de Washington contra Irán no se limitan a la República Islámica: apuntan también a sociedades hongkonesas, empresas chinas y operadores del Sudeste Asiático vinculados al transporte marítimo, la logística y el suministro tecnológico de Teherán.
La operación 'Paria Económico', anunciada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, busca cortar la financiación iraní en varios sectores en plena escalada de presión de Washington.
Estas son algunas claves de su impacto en China y el Sudeste Asiático:
Las sanciones alcanzan a varias sociedades de Hong Kong a las que Washington atribuye un papel en compras, pagos y logística vinculados a Irán como Sweet Ocean, señalada por el Tesoro como intermediaria en la adquisición de bienes sensibles, incluido equipamiento óptico láser, para la Universidad Malek Ashtar, ligada a la Defensa iraní.
PUBLICIDAD
También figuran RPT Technology, Tiany Technology, MT Trading, HK Jiatai y DEC Photonics, acusadas de actuar como intermediarias o canales de financiación para compras de usuarios finales iraníes.
El paquete afecta a firmas y personas de Shenzhen (sureste de China), como Sweet Ocean Technology, descrita por Washington como proveedora de electrónica, equipos de laboratorio y servicios de compra para Irán.
El Tesoro incluyó además a Huamei Lianyun International Logistics (proveedora de la iraní BRE Line) y a Bositong Logistics y Bositong Supply Chain, vinculadas al sancionado Qiu Xingyu.
Washington sostiene que estas estructuras ayudaron a Irán a ocultar destinatarios y sortear controles de tecnología sensible.
El Departamento de Estado sancionó a Clever Shipping (Hong Kong) por gestionar el petrolero Star Pione, por supuestamente cargar crudo iraní entre 2025 y 2026, y a Selenium Resources por exportar petroquímicos de origen iraní entre 2023 y 2024.
El Tesoro señaló a Lilimoon Navigation, radicada en China, por operar el petrolero Voyage Elite, que transportó millones de barriles de crudo a China este año.
Otras sociedades hongkonesas (Feili, Feisu y Guska) fueron sancionadas por transferencias a Sweet Ocean y por facilitar pagos clandestinos iraníes para sortear el bloqueo.
Las sanciones no incluyen por ahora a bancos ni a grandes entidades financieras de China, principal comprador de crudo iraní, aunque Washington mantiene abierta la puerta.
Preguntado sobre si los bancos chinos podrían verse afectados, Bessent respondió que "nadie está fuera del alcance de las sanciones" y adelantó que anunciará medidas contra una "importante institución financiera", aviso que podría apuntar a alguna entidad china, según la prensa estadounidense.
PUBLICIDAD
Fan Hongda, académico sobre Oriente Medio de la Universidad de Shaoxing, escribió en ThinkChina que las sanciones "no han terminado con el comercio China-Irán, en particular en energía", pero elevan "los costes de una cooperación económica más profunda".
China rechazó este martes la "guerra económica" y advirtió de que su cooperación con Irán "no debe ser interferida ni socavada".
Pekín sostiene que sus vínculos con Teherán se ajustan al derecho internacional y avisó de que tomará "todas las medidas necesarias" para proteger sus intereses.
Aunque China es el principal destino del crudo iraní, esas compras suelen canalizarse mediante intermediarios para esquivar sanciones.
Pekín ha condenado repetidamente los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán y advertido de que “la guerra económica y la máxima presión no ayudan a resolver los problemas”, aunque también condena los ataques iraníes en el Golfo.
Washington también ha puesto su punto de mira sobre empresas de Malasia, que tiene fuertes lazos con Teherán, y Singapur, uno de los principales centros logísticos asiáticos y sede de importantes compañías globales.
El Tesoro identificó a la empresa malasia Vast Mart, que según los registros se dedica al servicio de intermediación comercial, como una de las compañías pantalla de la china Sweet Ocean y a quien supuestamente ha transferido fondos en "múltiples ocasiones".
PUBLICIDAD
Asimismo, Washington sancionó a la naviera singapurense Azure, acusada de colaborar con la compañía pública iraní de transporte marítimo de crudo; y a su antiguo propietario, Mansoor Tayabbahai Gandhi, actualmente dueño de otras tres empresas castigadas: dos con sede en la ciudad-Estado (Trans Arctic Global Marine Service y Arc Chartering) y otra en Hong Kong (Sky Oil and Gas).
La compañía singapurense Wellbred Trading, especializada en comercio petroquímico, y dos subsidiarias también son objeto de las sanciones al ser acusadas de actuar en nombre del magnate iraní Mohammad Hossein Shamkhani, sancionado en junio de 2025 por EE. UU. EFE
PUBLICIDAD