(BUENOS AIRES).- La plataforma Netflix estrenó el jueves 3 de septiembre Fito Páez: el mundo cabe en una canción, una película documental hecha en Argentina y dirigida por Matías Gueilburt. El título quedó disponible de manera global y exclusiva en el servicio, con un recorrido centrado en la vida, la obra y el universo creativo del músico rosarino. El lanzamiento presenta al propio Páez como eje de un relato en primera persona.
La película tiene una duración de 1 hora y 52 minutos y propone un retrato íntimo de Fito Páez. El documental sigue al artista después de un accidente doméstico ocurrido en 2024 y toma esa pausa como punto de partida para revisar distintas etapas de su recorrido. La narración no busca presentar una biografía cronológica tradicional, sino vincular el presente con recuerdos y experiencias de su trayectoria. De ese modo, el pasado aparece relacionado con las experiencias que el músico recupera durante la película.
El accidente de 2024 le provocó la fractura de cinco costillas y lo obligó a interrumpir parte de su gira. Esa pausa forzada derivó en una etapa de recuperación física y emocional, que la película incorpora como una instancia de reflexión. Desde allí, Páez vuelve sobre los momentos que marcaron su historia y sobre las transformaciones de una carrera de más de cuatro décadas. El episodio funciona como el punto desde el que el documental enlaza el dolor reciente con los recuerdos de una trayectoria extensa.
La cámara acompañó a Fito Páez durante más de un año en grabaciones, ensayos, giras y presentaciones. El registro abarca grandes ciudades de América Latina, Europa y Estados Unidos, y alterna escenas de trabajo con momentos de su vida cotidiana. La producción muestra al músico en situaciones profesionales y personales, mientras las conversaciones permiten que revise las experiencias que marcaron su recorrido. El seguimiento abarca viajes, ensayos y grabaciones, además de las presentaciones.
El material reúne imágenes de archivo inédito, registros en vivo y conversaciones íntimas. Esos recursos reconstruyen los éxitos, las caídas y las reinvenciones de Páez, además de sus vínculos personales, amistades, hijos, amores, tragedias, fracasos y excesos. La película también se detiene en la relación del artista con la música y en el lugar que ocupan sus vínculos dentro de su vida. El resultado es una mirada cercana y sin filtros sobre distintas facetas del músico.
Matías Gueilburt está a cargo de la dirección y mantiene una amistad personal con Fito Páez. Ese vínculo habilitó el nivel de acceso y cercanía que atraviesa el documental, filmado en situaciones profesionales y cotidianas. El realizador también dirigió El vendedor de ilusiones: El caso Generación Zoe, Los ladrones: el robo del siglo y Vilas: Serás lo que debas ser o no serás nada. Su relación con el músico explica la posibilidad de acompañarlo durante un período extenso y en momentos de intimidad.
El estreno suma a Netflix una nueva producción musical argentina y se incorpora a una línea que ya incluye Rockstar: DUKI desde el fin del mundo y LALI: La que le gana al tiempo. La plataforma también tiene previsto un próximo estreno sobre Gustavo Cerati, aunque no se informó una fecha de lanzamiento. Mientras tanto, el documental de Fito Páez puede verse globalmente y de forma exclusiva en Netflix, con una duración de 1 hora y 52 minutos.