(BUENOS AIRES).- “Estoy harto de que Tomás y Fernando se peleen cuando la pelea va por otro lado y metan en el medio a nuestros dos padres por el honor de nuestros padres”. La frase la soltó el tercer hermano de la familia en medio de un escándalo que ya no tiene vuelta atrás. Tomás Dente llevó su enfrentamiento con Fernando Dente a un terreno inédito y amenaza con judicializar el conflicto por una supuesta filtración de rumores.

El conductor ya dio con el nombre de la persona que, a pedido de Fernando, se habría encargado de difundir información en su contra. Se trata de un periodista del medio, amigo de su hermano. Con la certeza de contar con testigos que están dispuestos a ir hasta la justicia, Tomás Dente se asesora legalmente con la firme intención de presentar demandas penales.

Según revelaron en el programa, el propio Tomás dijo que va por las demandas penales. La animosidad del conductor quedó expuesta en la descripción que hicieron sus compañeros. “nunca lo vi como hoy. Hoy estaba enfurecido”, contó una de las panelistas que compartió aire con él.

En el debate se mencionó a Mario Díaz como el presunto responsable de los comentarios. Sin embargo, la discusión giró rápido hacia la viabilidad de una denuncia por dichos privados. “No, no, yo lo entiendo desde lo moral. Mi consulta es más desde lo legal. Si existe esa figura en el derecho, yo no la conozco”, cuestionó una de las panelistas, marcando la delgada línea entre el daño reputacional y un delito tipificado.

El hartazgo familiar y la defensa de los padres

El tercer hermano, del que no se reveló la identidad, decidió romper el silencio para defender a Tomás. “Estoy harto de que Tomás y Fernando se peleen cuando la pelea va por otro lado y metan en el medio a nuestros dos padres por el honor de nuestros padres”, insistió visiblemente molesto. Para él, el límite se cruzó al involucrar la intimidad de la pareja mayor en una pelea que excede lo laboral.

Para los presentes, el vínculo fraternal ya está completamente roto. “cuando odias a la otra persona, tirás para donde mierda sea”, graficó con crudeza una de las voces del panel. Otro de los periodistas describió la transformación del lazo familiar sin eufemismos: “Pasó a ser un enemigo”.

A pesar de la furia y el asesoramiento legal en curso, en el pico de la discusión coincidieron en que la salida de fondo es mucho más simple y, a la vez, la más lejana. “Tomás y Fernando una buena vez se tienen que sentar a tomar un café y ponerse de acuerdo como dos personas adultas”, deslizó uno de los presentes, mientras la guerra entre los hermanos Dente sigue sumando capítulos en público.