INTERNACIONAL
Las autoridades del Ministerio de Interior se reunirán este domingo en una convocatoria de emergencia

Donald Tusk, primer ministro de PoloniaAFP
Actualizado Domingo, 11 octubre 2026 - 13:00
El Ministerio del Interior polaco ha anunciado este domingo una reunión de emergencia después de que la policía recibiera información sobre posibles intentos de asesinato contra el primer ministro del país, Donald Tusk, y el titular de Defensa, Wladyslaw Kosiniak.
La naturaleza exacta de la amenaza y su origen no han sido aclarados de inmediato, pero se ha ordenado a las autoridades que tomen medidas "en relación con la información recibida por la policía sobre un posible atentado contra el primer ministro (...) así como contra el viceprimer ministro" que también es ministro de Defensa, según ha escrito la portavoz del Ministerio del Interior, Karolina Galecka, en la red social X.
Hoy a las 11:00 horas (hora local) se celebrará una reunión en el Centro Antiterrorista de la Agencia de Seguridad Interna en la que participarán miembros de la policía, del servicio de protección del Estado y de la agencia de seguridad interna.
La emisora privada Radio Zet informa que la policía había recibido un correo electrónico con información sobre la amenaza. Aunque los delitos violentos son relativamente poco frecuentes en Polonia, el país está profundamente polarizado políticamente y se ha enfrentado a amenazas para la seguridad debido a su proximidad a la guerra en Ucrania. En agosto, la policía detuvo a un hombre de 23 años acusado de incitar al asesinato de altos cargos políticos polacos. En 2024, Tusk afirmó haber recibido amenazas tras un intento de asesinato contra el primer ministro eslovaco Robert Fico.
El anuncio de hoy se produce en un momento en que las autoridades de Polonia, país miembro de la OTAN y de la UE, se encuentran en estado de máxima alerta tras una ola de violencia en los colegios que se saldó el pasado jueves con la muerte de un conserje. Los múltiples y recientes ataques con arma blanca en la última semana fueron calificados por el primer ministro Tusk como "culto a la violencia".