La mente humana es una fuente de inagotables ideas, especialmente cuando se trata de vivir de la manera más cómoda posible. Con la llegada de las olas de calor, muchas personas buscan formas de refrescarse en casa sin disparar el consumo eléctrico. En este sentido, uno de los trucos que más se comparte en foros y redes sociales combina dos elementos: un vaso con hielo y un ventilador. 

La idea es colocar un vaso o un recipiente con hielo delante del ventilador. Lejos de ser un mito, esta práctica tiene una base científica, aunque sus efectos son más limitados de lo que se puede pensar de primeras. 

El hielo cambia el aire que expulsa el ventilador

El truco se basa en un principio sencillo de transferencia de calor. Cuando el ventilador impulsa aire sobre un recipiente con hielo, parte de ese aire entra en contacto con una superficie muy fría y pierde una pequeña cantidad de calor antes de llegar a la persona que está enfrente. 

Mientras el hielo se va derritiendo, el mismo absorbe energía del entorno y contiene algo que se llama calor latente de fusión. Es un fenómeno que la física utiliza para explicar el por qué el hielo puede enfriar objetos que lo rodean sin que aumente su temperatura. 

¿Realmente funciona o es solo un mito? La respuesta es sí, pero con matices. Diversos especialistas en climatización explican que este sistema puede aumentar la sensación de confort, pero que en ningún caso se llega al mismo efecto que produce un aire acondicionado. Dicho de otra manera, el truco puede hacer que una persona sienta menos calor mientras permanece frente al ventilador, pero no convierte el aparato en un sistema de refrigeración. 

Este truco es especialmente útil en habitaciones pequeñas, para momentos en los que estés descansando o trabajando frente al ventilador. Si vives en una casa sin aire acondicionado, te puede ayudar a mejorar la sensación de frescor, pero solo es un truco para aquellos que prefieren tener algo a no tener nada.

Lo que recomiendan los expertos para combatir el calor

Aunque este truco puede ayudar, los organismos sanitarios recuerdan que las medidas más eficaces para protegerse durante episodios de altas temperaturas siguen siendo otras. Entre ellas destacan mantener la casa cerrada durante las horas de mayor incidencia solar, evitar los esfuerzos físicos en las horas centrales del día y utilizar ventiladores como complemento cuando la temperatura no sea extrema. 

Por tanto, colocar hielo delante del ventilador puede aportar una sensación de frescor puntual gracias a un fenómeno físico bien conocido, pero debe entenderse como un apoyo para mejorar el confort y no como una alternativa al aire acondicionado cuando las temperaturas son muy elevadas.