Después de correr, jugar o pasar unos minutos bajo el sol, es habitual ver a los perros con la boca abierta, la lengua afuera y una respiración mucho más rápida de lo normal. Ese comportamiento se llama jadeo y cumple una función fundamental: ayudar a mantener estable la temperatura del cuerpo.

Los perros tienen glándulas sudoríparas, pero estas se encuentran principalmente en las almohadillas de las patas y tienen un papel relativamente pequeño en la refrigeración. Su principal mecanismo para perder exceso de calor es el jadeo, según explica el Manual Veterinario Merck.

¿Cómo ayuda el jadeo a enfriar a los perros?

Animal.

Cuando un perro jadea, realiza respiraciones rápidas y poco profundas con la boca abierta. De esta manera, aumenta enormemente el paso de aire sobre superficies húmedas, especialmente la lengua y las vías respiratorias.

El agua presente en esas superficies comienza a evaporarse. Para pasar del estado líquido al gaseoso necesita energía y toma parte de ella en forma de calor. Como resultado, el organismo pierde energía térmica y puede enfriarse.

Purina explica que este mecanismo permite a los perros liberar exceso de calor a través de la lengua, las vías respiratorias y el constante intercambio de aire. Durante el jadeo, la lengua se humedece y aumenta la producción de saliva, facilitando el proceso de evaporación.

¿Por qué los perros no se enfrían sudando?

Los seres humanos tienen millones de glándulas sudoríparas distribuidas por gran parte de la piel. Cuando hace calor, producimos sudor y su evaporación contribuye a enfriarnos.

En los perros, la situación es diferente. Cornell University señala que poseen glándulas sudoríparas en las patas, pero dependen principalmente del jadeo para disipar el calor.

Su pelaje también influye. Aunque funciona como aislamiento y puede proteger tanto del frío como del calor exterior, no permite utilizar toda la superficie de la piel como un sistema de evaporación similar al humano. Por eso la respiración adquiere tanta importancia.

El proceso combina varias respuestas:

  • Jadeo: aumenta la evaporación en boca y vías respiratorias.
  • Mayor circulación de sangre hacia zonas superficiales: facilita la transferencia de calor.
  • Búsqueda de sombra, agua o superficies frescas: reduce la ganancia de temperatura.
  • Disminución de la actividad: evita producir todavía más calor mediante el movimiento.

¿Todos los perros pueden jadear con la misma eficacia?

Respiración de un perro.

No. La anatomía, la edad, el peso y el estado de salud pueden modificar la capacidad de un animal para enfriarse.

Los perros braquicéfalos, es decir, aquellos con hocico corto como bulldogs, pugs y Boston terriers, presentan mayor riesgo durante los días calurosos porque sus vías respiratorias dificultan un jadeo eficiente. También son más vulnerables los animales mayores, con sobrepeso, pelaje muy espeso o enfermedades cardíacas y respiratorias.

La humedad ambiental es otro factor importante. Como el enfriamiento depende de la evaporación, un ambiente muy húmedo puede disminuir su eficacia.

¿Cuándo el jadeo deja de ser normal?

Jadear después de jugar o durante una jornada cálida es completamente habitual. El problema aparece cuando el organismo ya no consigue eliminar el calor con suficiente rapidez.

Cornell University advierte que un jadeo muy intenso, acompañado de salivación excesiva, debilidad, vómitos, confusión, convulsiones o colapso puede indicar un golpe de calor, una emergencia veterinaria potencialmente mortal.

También es importante recordar que los perros pueden jadear por motivos que no tienen relación directa con la temperatura. La excitación, el estrés, el miedo, el dolor y ciertos problemas médicos pueden acelerar la respiración. Purina recomienda prestar atención cuando el jadeo aparece de manera persistente o sin una causa evidente.

Así, esa lengua afuera que vemos durante un día de verano es mucho más que una imagen típica de los perros. Es la parte más visible de un sofisticado sistema de termorregulación que aprovecha la respiración y la evaporación para mantener al organismo dentro de una temperatura segura.