Recuerdas cuando en Youtube se compartían tutoriales sobre cómo hacer... casi cualquier cosa? La mitad de las millennials aprendimos a maquillarnos gracias a la generosidad de miles de desconocidas que se grababan de forma rudimentaria en la intimidad de su habitación y compartían con el resto del mundo sus rutinas de maquillaje. Era 2016: época del contouring, del baking, de las bases de acabado ultramate, de los correctores potentes, de las paletas de sombras de ojos con veinte tonos, de los labiales líquidos y permanentes. Si bien es cierto que en persona se veía un maquillaje pesado, en las fotos salías estupenda. Sin darnos cuenta, esos fueron los años en los que empezamos a maquillarnos para hacernos selfies, buscando un efecto filtro. Y para ello había un producto de maquillaje imprescindible: los polvos translúcidos.
Esto podría parecer el pleistoceno del maquillaje para alguien nacido después del año 2000, pero lo cierto es que el uso de polvos translúcidos está volviendo con fuerza y sólo hay que fijarse un poco para darse cuenta de que los acabados mate están recuperando el protagonismo.

LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
Piel mate sí... pero evolucionada
"La verdad es que el acabado mate nunca se fue", explica Xabi Rodrigues, National Artist de M·A·C Cosmetics. "Sí que es cierto que el acabado glowy, que ha sido la tendencia de los últimos años, está empezando a desaparecer y a equilibrarse un poco más con estos momentos más empolvados", prosigue. Tenemos como punto de referencia 2016, pero Rodrigues afirma que todo viene de antes, de los 90, cuando la piel se llevaba con un acabado aterciopelado. "Hoy se han integrado los polvos matificantes o traslúcidos o como un paso más en la rutina de cualquier persona, tanto para matificar todo el rostro, como para ciertas zonas", analiza el maquillador.
La generalización del uso de polvos translúcidos no sería posible sin una evolución del rendimiento de este tipo de producto. "Las tendencias de la piel evolucionan a medida que evolucionan las fórmulas, y los avances actuales en la tecnología permiten conseguir acabados mate que no resultan secos, texturizados ni envejecidos", señala Huda Kattan, CEO de Huda Beauty, maquilladora a la par que empresaria. "El mate ahora se siente moderno y fácil de llevar. No se trata de rechazar la luminosidad, sino de evolucionar lo que entendemos por acabado mate."

Easy Bake Loose Powder Duo de Huda Beauty (41 euros en Sephora).
Polvos antes vs. polvos ahora
Si hace 10 años usabas polvos translúcidos, la sensación de pesadez sobre la piel era inevitable. "Ahora podemos crear polvos ultrafinos que difuminan, suavizan y controlan los brillos. El mate actual difumina la textura y consigue un acabado suave y aerografiado, en lugar de ese aspecto espeso y polvoriento que veíamos antes", explica Kattan. Como CEO de Huda Beauty, firma con polvos translúcidos de última generación en su catálogo, señala que "el objetivo era mantener ese acabado mate de efecto aerógrafo, pero haciendo que la fórmula se sintiera cómoda y ligera durante todo el día. Para mí, encontrar ese equilibrio era fundamental."
Pero más allá de las fórmulas, Xabi Rodrigues advierte sobre dos diferencias fundamentales: la forma en la que utilizamos los polvos y lo que esperamos de ellos. "Ahora mismo este tipo de productos se utilizan de una manera más consciente, sobre todo en la parte central del rostro, que es donde más sebo expulsa la piel, dejando un efecto más luminoso en el resto de la cara." Lo que se pretende ahora es controlar el brillo durante todo el día. "Que se vea una piel saludable y que emane luz sin necesidad de que el ojo humano lo perciba como grasa. Además, se difumina un poco lo que es la textura de la piel, poros y pequeñas líneas de expresión. Al aplicar los polvos, la luz no influye igual y se difuminan", explica el experto de M·A·C Cosmetics.

Studio Fix Pro Set + Blur Weightless Loose Powder de MAC (42 euros)
Volvemos entonces al efecto filtro y a la influencia de las redes sociales. "Estamos acostumbrados a vernos a través de una pantalla", sentencia Huda Kattan. "Por eso los polvos están empezando a coger más protagonismo aunque se están utilizando de una manera más consciente para replicar el efecto filtro en la propia piel."
Cómo aplicar los polvos translúcidos en 2026
Lo primero que hay que hacer a la hora de llevar polvos translúcidos es perderles el miedo. Si eres de las que vivieron el boom de los acabados mate de hace diez años es comprensible que sientas un cierto temor al usarlos. Huda Kattan quiere convencerte de lo contrario: "No hay por qué temer al polvo: la clave está en la cantidad, la fórmula y, sobre todo, en cómo se aplica. El baking ha evolucionado. Ya no se trata de cubrir el rostro con capas densas de polvo, sino de fijar de manera más precisa y localizada, respetando la textura natural de la piel".

Forever On Set Powder de Dior (56 euros).
Hay muchas formas de usar los polvos translúcidos, sólo hay que encontrar la que se adapte a ti. "Va a depender también mucho del tipo de piel y del tipo de acabado que se esté buscando", explica Xabi Rodríguez. "Una vez que están aplicados todos los productos, como paso final aplico polvos con una brocha no excesivamente compacta por la zona del centro de la frente, un poquito en la ojera, muy poco en las patas de gallo y en la barbilla. En la nariz sobre todo: aletas, que es una zona que suele producir mucho sebo y suele haber mucha cantidad de poro más visible, y debajo la nariz." La clave es que no se vea tanto la textura de la piel. "El contorno lo suelo dejar casi sin polvo porque al final queremos que el efecto sea de piel saludable: sin ese brillo natural, pero sin sobrecargar y matar ese glow que al final da sensación de piel cuidada, hidratada."

Airbrush Flawless Blur Loose Powder de Charlotte Tilbury (54 euros).
Aunque el mejor consejo que da Xabi para quitarnos el miedo a los polvos es ir a una tienda y probar. "Hay que hacerlo antes de comprar porque el maquillaje tienes que verlo y comprobar cómo funciona en tu piel." Y para eso no hay nada como dejarse aconsejar por profesionales. "Existen polvos para todos los tipos de piel, para todos los tipos de acabados, para todos en general", afirma Rodrigues. "Hay un tipo de polvo que te va a ir bien." Y sólo tienes que encontrarlo.