Cada nuevo siniestro de tránsito en la vía a la costa vuelve a plantear la misma interrogante: ¿qué más debe ocurrir para frenar estos hechos en esta arteria?

Conductores, moradores y transportistas aseguran que el temor de circular por este corredor es cada vez mayor, pues casi a diario —señalan— se reportan incidentes, sobre todo con los vehículos pesados.

Las cifras respaldan esa preocupación. El Observatorio de Movilidad de la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM), hasta el 30 de junio de 2026, arroja que la vía a la costa suma 70 siniestros de tránsito, con un saldo de nueve personas fallecidas y 78 heridas.

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El dato es inquietante al compararlo con el comportamiento de todo el año anterior. El Anuario de Seguridad Vial 2025 de la ATM contabilizó 112 siniestros, 11 fallecidos y 122 personas lesionadas en esta misma vía durante los doce meses de ese año.

Es decir, en apenas la mitad de 2026 ya se ha alcanzado el 62,5 % de los accidentes registrados en todo 2025 y el 82 %, si comparamos con el total de las muertes en ese año. La tendencia muestra que, de mantenerse al alza, podría hacer que este corredor supere los registros del año pasado antes de finalizar el año.

La vía a la costa está entre las siete arterias con mayor siniestralidad del cantón, al concentrar el 4 % de los siniestros registrados en Guayaquil. Aunque la vía Perimetral, la vía a Daule y la avenida Narcisa de Jesús encabezan el listado, este corredor continúa apareciendo entre los puntos críticos identificados por la ATM, debido al alto flujo vehicular, la circulación permanente de transporte pesado y las velocidades que alcanzan muchos conductores.

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Últimos accidentes reportados en la vía

Los antecedentes de los últimos meses reflejan que la problemática continúa.

El 12 de julio, por ejemplo, un siniestro volvió a conmocionar a quienes transitaban por la vía. Un automóvil chocó contra un camión en el kilómetro 23, antes del peaje de Chongón.

El impacto dejó dos personas fallecidas y tres heridas, entre ellas un menor de edad. Personal del Cuerpo de Bomberos tuvo que utilizar equipos especializados para liberar a dos ocupantes atrapados entre los hierros retorcidos del vehículo.

Uno de los últimos fue el 28 de julio. Un vehículo pesado que trasladaba un contenedor se volcó a la altura del distribuidor de tráfico que conecta la vía a la costa con la vía Perimetral.

El debate sobre las medidas de seguridad

Los hechos han alimentado el debate sobre si las medidas implementadas hasta ahora han sido suficientes para reducir el riesgo en este corredor vial.

Por ejemplo, como respuesta a las protestas de vecinos por la muerte de un adulto mayor atropellado el 13 de mayo de este año, se implementó un semáforo en el kilómetro 14,5.

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Esa zona, según residentes, era un punto crítico por el cruce de usuarios que iban y venían de un centro comercial del sector y también de dos cooperativas que están en el área.

Kristy Romero, quien vive en una de las urbanizaciones del kilómetro 15 de la vía, indicó que la mayor parte de los siniestros involucran a vehículos pesados que van con dirección a Santa Elena o aquellos que salen desde canteras o construcciones que están activas en la vía.

“Siempre dicen que van a controlar a los pesados, pero siempre es lo mismo: los pesados son los que se accidentan y asustan a la gente. Uno no sabe en qué momento puede ser atropellado o chocado porque aquí simplemente no hay control”, mencionó.

Otro residente, Bruno Gómez Haro, dijo que la vía a la costa no debería tomarse como una vía rápida. “Sabemos que la gente dice siempre que no modifiquen la velocidad, que los límites hacen que uno vaya lento y se demore más. Nadie ve que aquí se necesitan medidas extremas porque simplemente no hay mejoras y las muertes y choques siempre van creciendo”, afirmó.

Felipe Ora y Nadia Burbano indicaron que las medidas implementadas, como señalética y semáforos, “no responden a la complejidad que tiene la vía”.

“Creo que el problema de la vía a la costa es más difícil de lo que parece. Creo que no es solo poner un semáforo en la zona donde atropellaron a alguien, creo que se debe ir más allá y quizá hacer cambios drásticos porque es imposible que uno maneje o camine por aquí sin pensar que puede estar expuesto a que un carro nos pueda hacer daño”, mencionaron.

La acciones por parte de la autoridad

La ATM ha señalado en distintas ocasiones que en la vía a la costa se mantienen operativos de control de velocidad, fiscalización y acciones preventivas para disminuir la siniestralidad.

Los agentes realizan operativos notificados con anticipación para vigilar el cumplimiento de las normas.

Sin embargo, la recurrencia de accidentes mantiene abierto el debate sobre la necesidad de reforzar esas medidas o implementar nuevas intervenciones en infraestructura, señalización y control, especialmente en los tramos donde históricamente se concentran los siniestros. (I)