El sismo de magnitud 5,1 registrado en la región Junín dejó un saldo de víctimas mortales, decenas de heridos y cientos de personas damnificadas, principalmente en el distrito de Chongos Bajo y otras localidades cercanas. Además, decenas de viviendas de adobe colapsaron o quedaron inhabitables, obligando a numerosas familias a pasar la noche en carpas o al aire libre por temor a las réplicas. También se reportaron pérdidas de animales de crianza y daños en la infraestructura pública. También ocasionó afectaciones en monumentos históricos, iglesias, establecimientos de salud y el servicio eléctrico en varios distritos de Junín. Ante la magnitud de los daños, el Gobierno declaró el estado de emergencia en las zonas más afectadas para agilizar la entrega de ayuda humanitaria y ejecutar labores de rehabilitación de viviendas e infraestructura. Mientras tanto, equipos de rescate y autoridades continúan evaluando los daños y atendiendo a la población perjudicada. Sin embargo, este fue el origen del sismo el pasado sábado.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó, a través de un reporte técnico, que el sismo de magnitud 5.1 registrado el pasado 18 de julio en la provincia de Chupaca, región Junín, se produjo debido a la reactivación de la falla geológica Altos del Mantaro. Asimismo, la entidad explicó que este fenómeno tectónico fue el responsable del movimiento telúrico que afectó a diversas localidades de la zona. Además, el IGP precisó que los daños ocasionados por el temblor se explican por la combinación de tres factores determinantes: la escasa profundidad del epicentro, ubicada a 9.5 kilómetros; la fuerte intensidad de la sacudida del terreno, que alcanzó aceleraciones de hasta 75 cm/s²; y la alta fragilidad de numerosas viviendas edificadas, en su mayoría, con materiales de adobe. El informe señala además que, en las primeras 72 horas posteriores al sismo se detectó 10 réplicas de las cuales cuatro fueron sentidas por los habitantes de Chupaca y Chongos Bajo.
El Gobierno dispuso el estado de emergencia por 60 días calendario en los distritos de Chongos Bajo y San Juan de Iscos, ubicados en la provincia de Chupaca, así como en Chupuro, Viques y Huacrapuquio, pertenecientes a la provincia de Huancayo. Asimismo, la decisión busca atender con rapidez las consecuencias ocasionadas por el reciente sismo que afectó a estas localidades. Durante el periodo de vigencia de la medida, los ministerios competentes coordinarán acciones con el Gobierno Regional de Junín y las municipalidades involucradas para ejecutar labores de respuesta y rehabilitación. Por otro lado, estas intervenciones contemplan medidas extraordinarias e inmediatas destinadas a asistir a la población afectada y recuperar los servicios e infraestructura dañados.
El director ejecutivo del Indeci en Junín, general Julio César Gálvez, informó este miércoles que la cantidad de personas damnificadas por el sismo registrado en Chupaca se incrementó de manera considerable y ya supera las 2 000. Precisó que, hasta la mañana del martes, el reporte oficial contabilizaba alrededor de 300 afectados, pero las evaluaciones posteriores permitieron actualizar la cifra conforme avanzó el levantamiento de información. El funcionario explicó que estos datos ya fueron incorporados al Sistema de Información Nacional para la Respuesta y Rehabilitación (SINPAD); sin embargo, aclaró que aún no aparecen reflejados en los reportes del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN). Señaló que ello se debe a que corresponde a los alcaldes validar y firmar la información antes de que sea publicada oficialmente, ya que son las autoridades locales las encargadas de registrar y confirmar los datos en la plataforma.