18 de agosto, 2026 - 07h00

¿Te has puesto a pensar cuáles son las características que te definen como persona, como jefe, como empleado, como vecino, como pareja?

Te dejo como un pendiente un ejercicio de autoevaluación que te permita sacar conclusiones.

Sin perjuicio de ello te puedo sugerir algunas recomendaciones: incorpora en tu rutina de vida y en tus relacionamientos una importante dosis de motivación, de reconocimiento a todos aquellos que, en silencio, se esfuerzan por ser mejores en su entorno; llénate de energía positiva y transmítela; ejerce un liderazgo de apoyo, de solidaridad, de acompañamiento; la cultura, el conocimiento tienen límites, la solidaridad no. Enfócate en una mentalidad de crecimiento, de superación, y no olvides nunca la empatía.

Si necesitas apoyo psicológico que te ayude a mejorar tu vida reflexionando, entre otros, sobre tu pasado y tus perspectivas, dile a tu psicólogo que utilice la llamada “psicología positiva”, esto es, aquella que se enfoca en la felicidad, la autoestima, la satisfacción y los valores.

Regularmente tenemos la idea de que el psicólogo solo nos ayuda a sanar nuestras heridas interiores, pero en realidad puede ir más allá: puede convertirse en un desencadenante de nuestro progreso mental, espiritual y profesional.

Regularmente las personas arrastramos heridas con las que vivimos y nos resistimos a compartirlas con el profesional indicado. Es mucho el alivio que podemos sentir si destapamos nuestras emociones con el profesional que puede ayudarnos a comprender lo que no podemos comprender. A veces solo necesitamos unas cuantas luces para desarrollar nuestro potencial.

Ahora hay mucha información asequible gratuitamente gracias al internet, lo cual puede ayudar a comprendernos y a dilucidar dudas. Claro, también es posible que nunca lleguemos a entender la conducta de ciertas personas por las que lo dimos todo y recibimos de ellas inesperadas tristezas, pero este tipo de factores no pueden constituirse en freno, en tropiezo insuperable para nuestro desarrollo personal y profesional.

Te recomiendo no perder la objetividad en el análisis de las situaciones personales y profesionales. Olvídate de la inteligencia artificial para resolver tus problemas internos.

El mundo está viviendo ciertos desarrollos innecesarios que apuntan a la deshumanización de la vida y al posicionamiento exagerado de lo digital, de lo tecnológico. La sociedad necesita resolver dramas humanos, no necesita la navegación inmersiva a través de avatares que te representan en el metaverso para que te relaciones con otros seres a través de avatares, esto es, de unos muñequitos que te representan y que, en mi concepto, van a desencadenar muchos fraudes y perjuicios.

El mundo proyecta el “internet de los sentidos” para que a los usuarios les llegue el gusto, el olfato y el sentido del tacto (¿es eso lo que el mundo necesita?).

No podemos cambiar el pensamiento ni las proyecciones de los grandes desarrolladores tecnológicos, pero sí podemos: 1) autoayudarnos para ser mejores, felices y solidarios, y 2) apoyar a terceros para que florezcan como quisiéramos florecer nosotros mismos. (O)