El crimen ocurrido el viernes pasado por la tarde en el barrio porteño de San Cristóbal fue notable por sus características: según la versión inicial del caso, en plena calle, un hombre en situación de calle golpeó a otro en la cabeza con una muleta para luego huir. El golpe -y probablemente, la caída- le provocaron la muerte a la víctima. La muleta, según fuentes del caso, no le pertenecía a ninguno de los dos; el acusado se la quitó a un hombre presente en el lugar para usarla como arma asesina.
El hecho ocurrió en el cruce de las calles Combate de los Pozos y Pasaje Jenner, a metros de un Dispositivo de Primer Acercamiento del Gobierno porteño, un espacio para contener a personas, precisamente, en situación de calle.
PUBLICIDAD
De acuerdo a un informe del caso, el acusado se refugiaba en el Dispositivo: fue reconocido con nombre y apellido por trabajadores del lugar cuando llegó la Policía de la Ciudad. La víctima, mientras tanto, moría en su viaje en ambulancia al Hospital Argerich.
El reconocimiento de esos trabajadores fue clave. Cualquier persona que se registre en el Dispositivo -que ofrece atención médica y psicológica y acceso a baños y duchas- debe hacerlo con su identidad, lo que permitió marcar al acusado. Se trata de Isaías Carlos Alberto Salva, de 25 años, con un viejo domicilio registrado en la capital de Santa Fe, ex beneficiario de un plan social para acceder a una garrafa. La víctima fue identificada como Ángel Jesús Echichurre, de 37 años, ex vecino de Lanús, registrado años atrás como informático en la vieja AFIP. La causa para esclarecer el crimen está a cargo del Juzgado N°27, con una instrucción del fiscal Lucio Herrera.
PUBLICIDAD
Salva, por su parte, tenía una cuenta pendiente fresca con la Justicia: ya lo habían elevado a juicio este año. La víctima también tenía un prontuario notable.

Salva, según registros oficiales a los que accedió Infobae, esperaba enfrentar al momento del crimen de Echichurre un juicio en un tribunal oral porteño por el delito de robo en poblado y en banda, en un expediente originalmente a cargo del Juzgado de Instrucción N°37. La causa del crimen y la del robo son las únicas en su historial en la Cámara Criminal porteña. Echichurre, en cambio, lo superaba ampliamente.
Desde 2007, Echichurre había acumulado una docena de causas en el fuero de instrucción porteño por delitos como hurto, robo, lesiones leves, encubrimiento y defraudación. No fue condenado en ningún caso: varios expedientes fueron archivados, de acuerdo a los registros. La última causa en la lista, por el delito de hurto, tramitada en el Juzgado N°26, databa de este año y unificaba dos expedientes en su contra.
PUBLICIDAD
Varias mujeres figuran como víctimas en su lista. El caso más preocupante data de 2014. La denunciante fue una mujer porteña, hoy de 35 años: acusó a Echichurre en dos ocasiones de darle una paliza. Ambas denuncias, sin embargo, fueron archivadas.