(BUENOS AIRES).- Un robo en la casa de Wanda Nara en Milán dejó a la familia en estado de shock mientras la conductora se encontraba en Estados Unidos y sus hijos veían la final del Mundial 2026 en la mansión de Lago Di Como. El episodio, que la propia empresaria reveló este lunes, puso al descubierto la desesperación que se vivió a la distancia.

Los chicos estaban solos en la propiedad cuando ocurrió el asalto, justo en el momento en que seguían por televisión el partido decisivo del torneo internacional. Vivieron minutos de mucho miedo dentro de la residencia, mientras del otro lado del Atlántico Wanda Nara intentaba contener la angustia sin poder hacer nada inmediato.

Desde Estados Unidos, la conductora siguió minuto a minuto lo que pasaba a través de las imágenes que le llegaban. Según contó ella misma, Mauro Icardi fue quien tomó el control de la situación de manera remota: accedió a las cámaras de seguridad de la casa desde su celular y no le quitó los ojos de encima hasta que todo terminó.

La reacción del futbolista fue el eje de la narración que Wanda Nara compartió este lunes. Explicó que Icardi siguió todo el movimiento del robo en tiempo real mientras ella recibía los reportes y el temor se mezclaba con la distancia. La situación dejó en claro la vulnerabilidad que sintió la familia en un momento que debía ser de celebración deportiva.

La mansión de Lago Di Como, que la familia utiliza como residencia habitual en Italia, quedó expuesta durante el episodio. No trascendieron detalles sobre qué objetos se llevaron ni si hubo algún daño material, pero el impacto emocional en los hijos fue el centro de la preocupación de Wanda Nara.

Apenas unas horas después del hecho, la conductora decidió hacer pública la experiencia con la intención de describir el terror que se había vivido. Lo hizo sin dar precisiones sobre la investigación en curso, pero dejó entrever que el seguimiento remoto de Mauro Icardi resultó clave para monitorear a los chicos hasta que la situación se normalizó.

El relato de la empresaria puso una vez más el foco sobre la seguridad de las figuras públicas. Para la familia, la final del Mundial 2026 pasó de ser una cita deportiva a una pesadilla. Wanda Nara todavía no dio a conocer si avanzará con alguna denuncia formal ni si se tomaron medidas adicionales de protección en la propiedad de Lago Di Como tras lo ocurrido.