(BUENOS AIRES).- La receta del Budín de Pan Salado de Doña Petrona recupera una preparación económica que hoy casi no se hace. La propuesta parte del pan viejo que queda en casa y lo transforma, en lugar de hacerlo dulce, en una entrada o guarnición. También podés servirlo frío, acompañado con ensalada.
Doña Petrona ideó este budín para aprovechar el pan del día anterior y resolver una comida con ingredientes simples. La receta combina leche, huevos, cebolla, queso y jamón cocido, con nuez moscada como condimento principal. El resultado se cocina a baño María y termina con una superficie dorada y gratinada.
INGREDIENTES
300 g de pan del día anterior, sin la corteza gruesa
½ litro de leche entera tibia
3 huevos enteros
1 cebolla mediana, cortada en cubos muy chicos
50 g de manteca
150 g de queso rallado, tipo sardo o reggianito
100 g de jamón cocido picado o panceta dorada
Sal, pimienta negra molida y una buena pizca de nuez moscada
Manteca y pan rallado para el molde
El pan del día anterior es el primer paso de esta receta. Cortalo en trozos pequeños, colocá todo en un bol grande y volcá encima la leche tibia. Dejalo reposar unos 15 minutos, hasta que absorba el líquido y se deshaga fácilmente con un tenedor. Si queda leche sin incorporar, escurrí apenas la preparación con las manos.
La cebolla se cocina aparte para sumar sabor sin que se dore. Derretí la manteca en una sartén pequeña, agregá la cebolla con una pizca de sal y rehogala a fuego mínimo hasta que quede tierna y transparente. Mientras tanto, batí ligeramente los huevos y reservá un puñado del queso rallado para la cobertura.
La mezcla se arma en el mismo bol del pan remojado. Incorporá los huevos, la cebolla rehogada con su manteca, el jamón cocido picado y la mayor parte del queso. Integrá todo con una cuchara de madera y condimentá con sal, pimienta negra y abundante nuez moscada, el toque aromático que identifica a este budín de Doña Petrona.
El molde se prepara con manteca y pan rallado para facilitar el desmolde. Usá un molde de budín inglés o una budinera con tubo central, volcá la preparación y emparejá la superficie. Espolvoreá por encima el queso reservado y colocá la budinera dentro de una asadera más grande con agua caliente. Cociná en horno moderado, a 180 °C, durante 45 a 50 minutos, hasta que al pincharlo con un cuchillo salga limpio y la parte superior quede dorada.
La nuez moscada es el detalle que le da el toque clásico a esta receta, pero también importa respetar el baño María para que la cocción sea pareja. Cuando esté listo, podés presentarlo como entrada, acompañarlo con carnes asadas o servirlo frío con ensalada. Es una forma simple de recuperar una preparación salada de Doña Petrona y aprovechar el pan que quedó en casa.