El cuerpo de Agents Rurals de Catalunya ha acometido el rescate y asistencia de dos animales que están lejos de ser las típicas mascotas que pasean por las calles de la comunidad o que se albergan en las casas de las ciudades. Se trata de un murciélago rabudo y de un delfín.

El primero, un murciélago rabudo (Tadarida teniotis) ha sido rescatado por los Agents Rurals gracias al aviso de un ciudadano. Según relatan en las redes sociales, "el ejemplar habría entrado de madrugada por la ventana del baño y habría quedado atrapado en la bañera, sin poder salir". 

Tras el rescate, han llevado al animal al Centro de Fauna del Centro de Recuperación de Anfibios y Reptiles de Catalunya, para recibir los cuidados necesarios.

El delfín que murió ahogado

Pero el trabajo de los agentes rurales no ha terminado ahí. Este domingo también han explicado en sus redes que han asistido a un delfín en L'Ametlla de Mar (Tarragona) siguiendo las indicaciones de la Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos, hasta que ellos se han hecho cargo del animal.

Precísamente, el centro ha concretado que el jueves, con los Agents Rurals, activaron el rescate para el salvamento de un delfín listado (Stenella coeruleoalba) en la playa de La Bassa Rodona.

El ejemplar se trataba de una hembra adulta de dos metros que había encallado en playa y presentaba un estado muy debilitado. Además, su condición corporal baja.

El centro explica en un comunicado que los varamientos de cetáceos suelen tener un desenlace poco favorable. "A menudo, estos animales han pasado semanas aislados de su grupo, sin alimentarse y debilitados, por lo que alcanzan la costa en un estado muy comprometido", explican. 

Por eso, explican que es esencial garantizarles un entorno tranquilo y seguro, y ofrecerles una atención que priorice su bienestar, minimizando el estrés y permitiéndoles tener un desenlace sereno y digno. "Es, probablemente, el gesto más compasivo que podemos brindarles", confiesan. Los agentes rurales, explican que junto con miembros del centro, mantuvieron al animal con el agujero por el que respiran (el espiráculo) fuera del agua para que no se ahogar. Pese a ser conscientes de que el animal, acabaría muriendo.

"En situaciones así es crucial un trabajo en equipo coordinado, y queremos agradecer la colaboración en todo momento de los Agents Rurals y de la Policía Local que ofreció su ayuda. Y también agradecer a todos la absoluta dedicación y esfuerzo, por no perder la esperanza y por dignificar la vida y también la muerte de los seres vivos que comparten el planeta con nosotros", exponen.

El ejemplar fue trasladado a la Universitat Autònoma de Barcelona para la realización de la necropsia, con el objetivo de recabar información que ayude a mejorar el conocimiento y conservación de esta especie protegida.