Vivienda
Los primeros análisis reconocen los efectos de la incertidumbre entre los propietarios y registran descensos en la oferta de larga duración

Manifestación del pasado 3 de octubre para denunciar la caída de los decretos de la vivienda y reclamar una rebaja de los alquileresEFE
Actualizado Viernes, 9 octubre 2026 - 01:52
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El desahucio de Maricarmen Abascal en Madrid el pasado 23 de septiembre despertó el movimiento social contra la crisis de vivienda y activó la elaboración de dos decretos para intervenir el mercado, especialmente el del alquiler. Muchos contratos pendientes de firmar se paralizaron en esos días en los que su aprobación estaba en el aire, muchas operaciones quedaron en stand-by a la espera de certidumbre y los anuncios de los principales portales inmobiliarios del país retrocedieron. ¿Por qué?
La inseguridad respecto al alcance de las medidas hizo que algunos propietarios retirasen las ofertas de los escaparates o que directamente no las hicieran públicas hasta conocer de qué manera podían afectarle los cambios. Jorge Galindo, director de EsadeEcPol, habla de forma cautelosa de una "retirada preventiva de la oferta" tras analizar, junto a Carles Gómez Llabrés, el comportamiento de los anuncios de larga duración entre el 29 de septiembre y el 5 de octubre en las diez mayores ciudades españolas. En todas ellas registraron descensos y esas caídas alcanzaron o superaron el 6% en seis: Murcia (12,5%), Madrid (9,2%), Valencia (7,5%), Alicante (7,2%), Las Palmas (6,3%) y Palma (6%). En todas ellas, además, los retrocesos son mayores que en periodos similares comparables. "La mayor parte de la caída se produce entre el miércoles 30 y el viernes 2, con el primer decreto ya publicado en el BOE. Tras la derogación no hay un rebote general: entre el viernes y el lunes los anuncios se mueven como en cualquier otro fin de semana. La excepción es Palma, que recupera parte de lo perdido (de 8,7% a 6%), más de lo que había subido en ningún fin de semana de control", recogen los expertos.
Su hipótesis es que los datos "son compatibles con una retirada preventiva de oferta de alquiler en la mayoría de las grandes ciudades durante la semana de los decretos", pero rechazan establecer una relación directa de causa-efecto entre ambas cosas. En conversación con este diario, Galindo asegura que hay que tener en cuenta otros factores que pueden incidir en las decisiones de los arrendadores, como la convocatoria de elecciones generales o las evidencias acumuladas en otros lugares con casuísticas similares.
La cautela también se impone en el análisis de Fotocasa. Según sus datos, entre los días 1 y 6 de octubre, cuando se desarrolló el debate de las medidas, la oferta del alquiler de larga duración se redujo 1,7% y la del alquiler temporal cayó 3,2% en el portal inmobiliario. En la línea de Esade, Fotocasa evita hacer una alusión directa al efecto de los decretos: "Es muy, muy pronto para sacar conclusiones o atribuir un patrón" ante una caída del 1,7%, que consideran "nada representativa" y que es incluso "habitual" dentro de las variaciones semanales del portal. Agregan además que no están viendo un traspaso de alquiler de larga duración a otras modalidades, como el temporal.
No obstante, tal y como expusieron esta semana en el V Congreso de la Vivienda celebrado en Barcelona, Fotocasa observa una gran variación en el alquiler de habitaciones, que experimentó una subida del 11,9%, una tendencia que "ya es habitual", según trasladan sus portavoces a EL MUNDO, dentro de este régimen de tenencia. "Para nosotros es pronto poder dar una tendencia de la oferta, pero esta es la evolución de los últimos días", concluyen.
El sector llama a la prudencia y a seguir observando la evolución del alquiler de cara a los próximos días, porque aunque se aprecie cierta inestabilidad en el mercado del alquiler de los pequeños propietarios, "mucha parte del recorrido [a la baja] ya está hecho", explica Ferran Font, director de estudios de Pisos.com. Con ello hace alusión a la desaparición de la oferta de alquiler que se ha detectado en los últimos años, que desde el sector atribuyen a la sensación de falta de seguridad jurídica para los propietarios. Consultados al respecto, desde el portal Idealista explican que su metodología no les permite hacer análisis rigurosos sobre la variación de oferta en espacios tan cortos de tiempo.