La comercialización de carne de jabalí en Río Negro comienza a tomar forma. Mientras el Gobierno prepara el proyecto de ley que enviará a la Legislatura para incorporar las denominadas «carnes silvestres» al mercado formal, la Provincia ya delineó cómo funcionará la futura cadena comercial, identificó establecimientos que podrían procesar los animales y, por ahora, descartó la instalación de plantas móviles de faena.

Así lo confirmó el secretario de Ganadería, Tabaré Bassi, quien explicó que el objetivo es transformar una actividad hoy limitada al ámbito rural y a la caza en un circuito comercial con controles sanitarios y trazabilidad.

Imagen de Carne de jabalí en Río Negro: qué cambia con el proyecto que busca abrir un nuevo mercado en la Patagonia

«El mercado hay que desarrollarlo. El interés está, pero con la incertidumbre de cómo se va a desarrollar. Para que se consolide tiene que dar un rédito económico para todos los actores y todo dependerá de la aceptación que tenga por parte del consumidor», sostuvo.


Río Negro ya identificó establecimientos para procesar carne de jabalí


Bassi aclaró que el cambio no pasará por las carnicerías, ya que esos comercios ya están habilitados para vender carnes. «La habilitación que necesitamos es la de los establecimientos procesadores de carnes silvestres. Son los que reciben el animal, lo evisceran, lo cuerean, realizan la inspección sanitaria, toman las muestras y luego hacen el trozado para distribuirlo a las carnicerías», explicó.

En ese sentido, indicó que la Provincia ya detectó establecimientos con condiciones para asumir esa tarea. Entre ellos mencionó los mataderos de Río Colorado, San Javier y Guardia Mitre, además de una planta recientemente habilitada en Río Colorado para la faena de jabalí.

Según explicó, la estrategia apunta a aprovechar infraestructura existente antes que construir nuevas plantas.


Por qué Río Negro descarta las plantas móviles de faena


El funcionario también descartó que la solución pase por instalar plantas móviles. Explicó que, aunque suelen imaginarse como camiones que recorren la provincia, en realidad se trata de contenedores que deben permanecer en un sitio fijo y requieren infraestructura complementaria, como sanitarios, tratamiento de efluentes y cercos perimetrales.

«Termina siendo más conveniente hacer una construcción tradicional que instalar un contenedor«, afirmó. Por ese motivo, la Provincia considera más viable habilitar establecimientos de menor escala capaces de procesar los volúmenes previstos de carne de jabalí.


Cuánto podría costar la carne de jabalí


Aunque el mercado todavía no existe formalmente, Ganadería ya analiza un valor de referencia.

«Cuando hacemos los análisis del canal comercial tenemos que poner un precio. En Santa Cruz la carne de guanaco se comercializa alrededor de 6.500 pesos el kilo y creemos que ese puede ser un valor competitivo frente a la carne de cerdo, que hoy es una de las alternativas más económicas del mercado», señaló Bassi.

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El funcionario aclaró que el precio aún se encuentra en evaluación y dependerá del desarrollo de la cadena comercial y de la respuesta de los consumidores.


El objetivo es controlar una especie invasora y aprovechar la proteína


La iniciativa forma parte de la reforma de la Ley Provincial de Carnes que el Ejecutivo enviará a la Legislatura y que permitirá comercializar carne de jabalí y, con mayores restricciones, de guanaco.

En el caso del jabalí, Bassi sostuvo que la medida responde a una problemática creciente. «Genera daños en los cultivos, principalmente en los maizales; también produce depredación sobre los corderos y ya es una especie presente en gran parte de la provincia, incluso en zonas urbanas donde provoca accidentes», afirmó.

Respecto del guanaco, aclaró que el aprovechamiento será mucho más limitado por tratarse de una especie autóctona. «Visualizamos su aprovechamiento, pero con mucho cuidado. Primero hay que analizar las poblaciones y determinar cuánto puede extraerse sin afectar la conservación», concluyó.