(BUENOS AIRES).- River visitaría a Belgrano este domingo desde las 20.15 en el estadio Kempes, por la fecha 13 de la Zona B del Torneo Clausura. El partido podía modificar su panorama: una victoria lo acercaría a la fase eliminatoria y le permitiría mejorar su posición en la tabla anual, mientras que un empate o una derrota podía dejarlo comprometido en las dos competencias.
El equipo de Leonardo Ponzio llegaba al encuentro con cuatro victorias, un empate y una derrota desde que el entrenador asumió al frente del plantel. Pese a ese registro, River estaba fuera de los puestos de clasificación a la fase eliminatoria y ocupaba el décimo lugar de la Tabla Anual, con 46 puntos. Además, tenía el último puesto de acceso a la Sudamericana 2027, una ubicación que podía perder.
Un triunfo podía dejar a River en el quinto puesto de la Zona B y mejorar su situación en la tabla anual. La disputa por el lugar en la Sudamericana tenía un factor adicional: Estudiantes podía desplazarlo de la zona de clasificación si ganaba. En cambio, un empate o una derrota podía mantener al equipo fuera de la fase eliminatoria y de los puestos que daban acceso a las copas del año siguiente.
El calendario de River incluía, después de Belgrano, partidos ante Racing, Boca y Aldosivi. El Superclásico contra el equipo xeneize estaba previsto dentro de dos semanas en La Bombonera, por lo que el cruce en Córdoba también podía funcionar como un envión anímico antes de ese duelo. La visita era, además, una prueba de carácter para un equipo que buscaba acomodarse en las tablas.
Los objetivos de River al comienzo del año eran ganar la Sudamericana y el torneo local, además de mostrar un rendimiento acorde con la inversión en refuerzos. Los resultados generales habían sido malos y el juego, irregular. El equipo había mejorado desde la salida de Coudet, aunque todavía llegaba a la fecha 13 fuera de los puestos de clasificación a la fase eliminatoria.
Las variantes que probó Ponzio
En el entrenamiento del sábado, Leonardo Ponzio probó una formación con cambios y podía hacer una modificación por línea por motivos físicos y futbolísticos. Marcos Acuña estaba entre los convocados, pero había llegado tocado del partido del miércoles ante Sarmiento y podía salir del equipo titular. Fausto Vera, Tomás Galván y Sebastián Driussi también podían perder la titularidad.
La formación probable tenía a Santiago Beltrán en el arco; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Nicolás Otamendi y Francisco Ortega en la defensa; Tobías Andrada, Aníbal Moreno, Lautaro Pereyra y Thiago Almada en el mediocampo; y Ángel Correa junto a Lucas Beltrán en el ataque. Ponzio todavía debía confirmar oficialmente el equipo antes del partido.