(Unitree)

El robot G1 de Unitree entra al quirófano, compacto, móvil y desde 15.000 euros - crédito Unitree

La medicina robótica acaba de lograr un hito. Por primera vez, robots humanoides completaron con éxito una cirugía teledirigida en un animal vivo, abriendo la puerta a una revolución en los quirófanos y en el acceso a intervenciones en zonas remotas o con escasez de médicos.

El ensayo, publicado en la revista Nature, marca el inicio de una nueva era en la cirugía asistida y autónoma. El avance fue confirmado tras dos intervenciones en las que se extirpó la vesícula biliar de un cerdo.

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Quirófano moderno con mesa de operaciones cubierta de azul, instrumental quirúrgico, lámparas de techo y varios equipos médicos con pantallas.
Frente a sistemas convencionales que requieren quirófanos adaptados y equipos numerosos, los nuevos androides apuntan a operaciones instalables con rapidez y control a distancia, útiles en desastres, puestos avanzados y misiones espaciales - (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la primera, uno de los robots fue asistido por un humano; en la segunda, dos androides realizaron la operación sin intervención directa. Ambos procedimientos ofrecieron resultados satisfactorios, aunque en la cirugía completamente autónoma se registró un pequeño derrame de bilis y una hemorragia superficial. Más allá de los detalles técnicos, el éxito anticipa la expansión de la cirugía robótica a lugares tan lejanos como la Antártida o incluso el espacio.

El estudio utilizó el modelo G1 de Unitree Robotics, apodado “Surgie” por los investigadores. Se trata de un robot humanoide de 1,50 metros de altura y 27 kilogramos de peso, cuyo precio parte en 15.000 euros. Esta nueva generación de robots ofrece ventajas frente a los sistemas quirúrgicos tradicionales: son más livianos, móviles, compactos y fáciles de instalar, lo que facilita su uso en entornos con recursos limitados o espacio reducido.

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Shanglei Liu, coautor y encargado de la teleoperación, subraya que la precisión de estos robots es equiparable a la de los sistemas tradicionales asistidos por humanos. Además, su bajo costo y tamaño permiten su despliegue en zonas rurales, en campos de batalla o en situaciones de emergencia sanitaria, con una instalación mínima y sin necesidad de grandes adaptaciones en el quirófano.

Modelo G1. Los investigadores apodaron “Surgie” al humanoide utilizado por su bajo peso y tamaño, ventajas que facilitan instalación en entornos con pocos recursos, y una precisión comparable a sistemas quirúrgicos asistidos, según los autores del trabajo - REUTERS/Manami Yamada/File Photo
Modelo G1. Los investigadores apodaron “Surgie” al humanoide utilizado por su bajo peso y tamaño, ventajas que facilitan instalación en entornos con pocos recursos, y una precisión comparable a sistemas quirúrgicos asistidos, según los autores del trabajo - REUTERS/Manami Yamada/File Photo

La evolución de la cirugía robótica no ha estado exenta de retos. En los primeros ensayos, los investigadores debieron recalibrar y ajustar los robots en varias ocasiones. La primera intervención laparoscópica robótica duró seis horas, pero, tras práctica y optimización, el mismo procedimiento se completó en apenas 30 minutos.

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Michael Yip, autor principal del estudio, resalta que la tecnología puede ayudar a resolver la escasez mundial de cirujanos y reducir las listas de espera, ampliando el acceso a procedimientos críticos en todo el mundo.

La autonomía y el control remoto de los robots humanoides representan un salto en la medicina de precisión, sobre todo en regiones donde la presencia de cirujanos especializados es limitada o donde la distancia y la logística dificultan la atención médica urgente.

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Guante inteligente
La Universidad Técnica de Múnich desarrolló un exoesqueleto blando que detecta intención de movimiento desde el antebrazo y acciona cámaras de aire para mover dedos, con alta precisión y mejoras funcionales en pacientes con parálisis - (TUM)

La robótica médica no se detiene en los quirófanos. Un equipo de la Universidad Técnica de Múnich (TUM) ha desarrollado un guante neumático inteligente capaz de restaurar el agarre en personas con parálisis de las manos. El sistema utiliza señales eléctricas de los músculos del antebrazo y algoritmos de aprendizaje automático para detectar la intención de movimiento, inflando cámaras de aire en el guante que permiten cerrar y extender los dedos.

Este exoesqueleto blando, confeccionado en tejido ligero y equipado con trece tubos neumáticos, ha demostrado una precisión de hasta el 97% en el reconocimiento de la intención de agarre. Las pruebas realizadas en pacientes con esclerosis lateral amiotrófica mostraron mejoras notables en la capacidad de manipular objetos cotidianos, lo que representa un avance importante en la autonomía de personas con movilidad reducida.

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El éxito de la primera cirugía teledirigida con robots humanoides anticipa un futuro en el que la innovación tecnológica facilitará el acceso a intervenciones seguras y personalizadas, incluso en lugares antes inaccesibles. Mientras tanto, desarrollos como el guante inteligente amplían el impacto de la robótica médica más allá del quirófano, mejorando la calidad de vida de quienes enfrentan desafíos de movilidad.