ROSARIO.- El eje curatorial es Celebración y el título de la edición habla por sí solo: MicroFeria De Arte Rosario 2026: La 10. Organizada desde la Secretaría de Cultura y Educación de la ciudad, concentra hasta el domingo en el Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC) a quince duplas de galerías seleccionadas mediante convocatoria, integradas por 30 espacios de arte de distintas provincias argentinas, como Tucumán, La Rioja, Santa Cruz, Córdoba, Bueno Aires y La Plata.

Ni la lluvia torrencial de estos días desalentó las ventas y las visitas. En el galpón que está frente al río Paraná, la feria se recorre sin costo de entrada y con comodidad. La disposición de los paneles es aireada y sin ángulos (las tres paredes que los componen no llegan a tocarse), y no hay laberintos, se camina en línea recta de un extremo al otro. Es una feria abierta, en todo sentido, donde se ejercita el dictamen del I Ching, la preponderancia de lo pequeño, según describe Roberto Echen, fundador y director del encuentro: “MicroFeria (y las instituciones culturales en Rosario en general) se ha ido constituyendo en la consideración de lo pequeño, de lo humilde, sin grandilocuencia ni ampulosidad”.

La galería Luogo de Rafaela se unió con Muro de La Rioja, y son una de las duplas de la Microferia de Rosario Guillermo Turin Bootello/ Sec. Cult y Educ Rosario

La 10 tiene guiño futbolero y números de récord. En esta década ininterrumpida, MicroFeria reunió a más de 100 galerías, 800 artistas y miles de visitantes. Toda la organización es realizada por trabajadores estatales que mantienen esta feria en pie por su mismo sueldo de oficina. A partir del 24 de octubre organizarán también la Semana del Arte. Se ponen la 10, realmente.

“Es la perseverancia del laburo. Se ve en calidad de las propuestas de la feria. Esto también tiene que ver con la insistencia. Nosotros insistimos en tener ejes curatoriales que resulten interesantes, abiertos, que sean disparadores para los espacios que aplicaron”, sigue Echen, que este año en el equipo sumó a Clara López Verrilli y como asesor a Carlos Stía, doctor en física y un apasionado por el arte. “Se está viviendo una alegría por el encuentro que es muy característica de MicroFeria. Estamos todos a los abrazos desde que comenzó el montaje, con devoluciones muy cálidas de los galeristas, los artistas, los visitantes. Hay construcción de lazos afectivos, que son los que sostienen los proyectos”, dice López Verrilli.

Microferia de Rosario es una feria abierta, sin costo para expositores ni visitantes, puertas por donde entra el aire del río y paredes que no se tocan Guillermo Turin Bootello/ Sec. Cult y Educ Rosario

Hay puntos rojos en todos los stands, que son mixtos: una galería establecida invita a un espacio alternativo, y así consagrados y emergentes se mezclan en todos los stands. La feria también es gratuita para los expositores, y el cupo rosarino esta también distribuido sin exigencias. “La feria abrió el jueves a las 15; a las 15.40 ya había ventas. Eso nos pone contentos. En Rosario hay compradores”, asegura López Verrilli. Pero el arte acá es palabras mayores, por la calidad de los artistas que dio esta ciudad al mundo. Y la historia no es pasado, sino que se respira en la obra de los contemporáneos.

Ni bien se ingresa, hay un libro de Berni que mira a los ojos y, unos pasos más allá, en Crudo, se ve una versión de su obra Manifestación realizada por Ezequiel Nant con óleo pastel sobre bolsas de compras de friselina. “Pensé como hacerlo contemporáneo, con materiales que hablen por sí solos. Lo más relevante es el soporte, y entonces pensé qué sería hoy la arpillera que usó Berni”, cuenta Nant. Estuvo exhibida en una muestra en el Macro y al terminar la feria se irá a una colección porteña. Tiene ya punto rojo.

Catalina Urtubey y Virginia Negri dan la bienvenida a Muchas Misteriosas Maravillas, espacio "anómalo" que comparten con Violeta Mansilla Guillermo Turin Bootello/ Sec. Cult y Educ Rosario

En el sector en homenaje a la artista Graciela Sacco, sucede otro homenaje, de Cristian Fernández, del estudio de diseño Dark Haus. Con poderosos scanners e impresoras 3D reprodujo un escultura clásica del Museo Castagnino, La Mistorela, realizada en 1947 por el artista santiagueño Roberto Delgado. La obra se activa en la feria con una degustación de mistol, un licor de café hecho a base de la planta de mistol.

En Muchas Misteriosas Maravillas hay espíritu libre, creado con la fantasía de Violeta Mansilla, Catalina Urtubey y Virginia Negri, tres referentes de las escenas santafesina (UV), cordobesa (El Gran Vidrio) y rosarina (Embrujo), respectivamente. En la feria ofrecen objetos psicomágicos creados por artistas invitados. “Un picnic de amuletos, una mezcla de raras y rotas, sinfonía de chismes, carcajadas, cumbia y tos en la noche del kiosco del barrio. Somos performáticas. Una pasarela de divas que tropiezan, reculan, tiemblan y masturban al sistema del arte”, anuncian. Como una feria adentro de la feria, ofrece obras a beneficio de la Carroza del Orgullo.

Diego Obligado presenta a una querida maestra local, Mele Bruniard. Sol Quirincich interviene los vidrios del CEC con motivos de una de sus obras. Otra genia rosarina, Rosa Aragone, está en el espacio de Subsuelo.

Pinturas de Max Romero Almenar en el stand de Gabelich en Microferia de Rosario Guillermo Turin Bootello/ Sec. Cult y Educ Rosario

Mediante el Premio Pascual Construcciones, se financió el programa de adquisiciones, por el que el Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson (San Juan) adquirió seis piezas de cerámica del artista correntino Richar De Itatí en la galería Tiempo, y el Macro sumó tres obras del colectivo Rosa Chancho de la galería NN. Se conocieron los artistas seleccionados para los premios para artistas emergentes, que podrán hacer realidad los proyectos presentados. Se entregaron de distinciones del Programa mejores amigos, por el que compradores pueden aliarse con el stand que más les gusta.

La enorme oferta cultural de la ciudad está de puertas abiertas estos días. En tres espacios exponen tres generaciones de artistas, con curaduría por el historiador Guillermo Fantoni. En la galería Diego Obligado está el maestro Juan Grela. En Subsuelo, dibujos de su discípulo Julián Usandizaga. Y en Espacio San Cristóbal, un alumno de este último, Rodolfo Perassi.

Maggie Espósito, galerista de Tiempo, con la obra de Richar De Itatí que fue adquirida por el Museo Franklin Rawson de San Juan, que dirige Emanuel Diaz Ruiz

Gabriela Galassi, galerista de Estudio G, transicionó a una nueva galería, Mostra, que dirige con Esteba Lattuca. “Después de diez años, sentí la necesidad de cambiar el proyecto, más queer. Abrimos con una muestra colectiva con un invitado especial, Adrián Villar Rojas. Los rosarinos no tenemos oportunidad de ver su obra, salvo que viajes, y por eso nos pareció importante tener una obra suya”, cuenta Galassi. La obra es un pequeño y encantador David.

Reccorrido por Rosario

El artista y curador Raúl Flores dio una visita especial por el Museo Macro, donde los ejes curatoriales son la inflación, libre deuda, diversidad, memoria, y muestras de los artistas Rodrigo Etem, Maxi Murad y Ariel Costa. En el Castagnino hay una exposición de Gyula Kosice, y un diálogo entre el artista Rob Verf y la colección. En el Museo Estévez, obras de los artista Hugo Cava y Carla Beretta.

Las galerías Mostra y NN son una dupla exitosa en la Microferia de Rosario Guillermo Turin Bootello/ Sec. Cult y Educ Rosario

Hay una muestra de pinturas de Cristian Osuna en la Sala Reflejos. En la galería Circa, expone Fabián Burgos. La Galería Local 15, en Pasaje Pan, presenta ¡Caramba! Varieté variopinta, de Max Cachimba. En el pasaje también está la muestra de Valentino Gabelich, Mucho circo, poco pan, en galería Rivoire. La galería Gabelich presenta una exposición documental sobre el grupo ROZARTE.

La obra "Ferrero Rocher", de Rosa Chancho, adquirida por el Museo Macro de Rosario en la galería NN

También hay artistas trabajando. En el espacio La Toma, veinte artistas de diferentes partes del país se encerraron tres días para ensayar una muestra. Están cursando el programa de formación de CRUDO. También hay pintura fresca en el Open Studio de Hidrofantasías del Laboratorio de Investigación Artística de Casa Vanzo Wernicke. Comenzó en marzo a funcionar como el primer espacio público de Rosario destinado a promover la investigación artística, para “pensar la utopía como condición del arte y el agua como metáfora de transiciones y de lo colectivo”.

El cruce de disciplinas o la fluidez del arte son marcas rosarinas. “¿Qué películas existen sin haber sido filmadas?, se pregunta en su exposición individual Lupercaria el artista y cineasta Gustavo Galuppo. Epistolario, libro-objeto de Lucía Rondina, se presenta en Casa Morla con una lectura performática que suma una composición electroacústica. Hay una palabra que repite Echen, anómalo. Describe bien el espíritu de la escena rosarina, siempre divergente, fluida y rupturista.

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