El escenario económico argentino muestra una demanda que va más allá de la discusión sobre la inflación: la mayoría de los argentinos consultados reclama una mejora concreta en sus ingresos y en las posibilidades de acceder o conservar un empleo.
Así surge de la última Encuesta Nacional de la consultora Analogías, realizada entre el 5 y el 8 de septiembre de 2026 sobre 2.932 casos en las 24 provincias. Ante la posibilidad de elegir entre un programa económico enfocado en recuperar salarios y empleo o uno concentrado en sostener la estabilidad de los precios, el 65,6% se inclinó por la primera alternativa.
En cambio, el 27,1% priorizó la estabilidad de precios, mientras que el 7,3% restante no respondió o manifestó no saber.
La diferencia entre ambas opciones alcanza los 38,5 puntos porcentuales, lo que representa una relación de aproximadamente 2,4 a 1 a favor de la recuperación de los ingresos y el empleo.
El dato adquiere relevancia en un contexto en el que el gobierno de Javier Milei sostiene la desaceleración de la inflación como uno de los principales resultados de su programa económico. Sin embargo, el relevamiento muestra que para una amplia mayoría la estabilidad de precios no alcanza por sí sola si no está acompañada por una mejora en el poder adquisitivo y el mercado laboral.
La propia consultora resumió el resultado al señalar que “la demanda social parece exigir un cambio de prioridades” y que “casi dos de cada tres encuestados prefieren un programa enfocado en salarios y empleo antes que en la estabilidad de precios”.
La prioridad por los ingresos atraviesa distintos sectores
La preferencia por salarios y empleo aparece tanto entre hombres como mujeres, aunque con una diferencia marcada.
Entre los varones, el 61% eligió la recuperación de salarios y empleo, frente al 32% que priorizó la estabilidad de precios. Entre las mujeres, la primera alternativa alcanzó el 70%, mientras que apenas el 22% optó por los precios.
La misma tendencia se observa al analizar las distintas edades. Entre los jóvenes de 16 a 29 años, el 64% se inclinó por salarios y empleo. El porcentaje aumenta al 74% entre quienes tienen entre 30 y 44 años, el registro más alto de todos los grupos etarios relevados.
En la franja de 45 a 59 años, la opción por recuperar ingresos alcanzó el 64%, mientras que entre los mayores de 60 años llegó al 53%, frente al 36% que priorizó la estabilidad de precios.
El nivel educativo tampoco modifica sustancialmente la tendencia. La preferencia por salarios y empleo parte del 59% entre quienes tienen primaria completa y llega al 70% entre quienes cuentan con estudios terciarios o universitarios incompletos.

Seis de cada diez dicen estar peor que hace un año
Otro de los datos centrales del relevamiento ayuda a explicar esta demanda. El 60,9% de los encuestados afirmó estar peor económicamente que hace un año, mientras que apenas el 13,4% consideró que su situación mejoró. La percepción negativa es todavía mayor entre las mujeres: alcanza al 66,3%.
El resultado plantea un escenario en el que la desaceleración de la inflación convive con una percepción mayoritaria de deterioro económico. Es decir, aunque los precios aumenten a un ritmo menor que en etapas anteriores, una parte importante de la población no percibe todavía una mejora equivalente en sus condiciones de vida.
Desempleo y endeudamiento, otras preocupaciones
La preocupación por los ingresos también aparece asociada a las expectativas sobre el futuro del mercado laboral.
Más de la mitad de los encuestados considera que el desempleo aumentará durante los próximos meses, según otro de los resultados incluidos en el estudio.
A esto se suma el endeudamiento de los hogares. El 51,8% cree que las familias estarán más endeudadas en los próximos meses, mientras que el 63,1% sostiene que el Gobierno debería implementar medidas o programas específicos para asistir a las familias endeudadas.
Así, el relevamiento dibuja un escenario en el que salarios, empleo, desempleo y deuda familiar aparecen como las principales preocupaciones económicas, incluso en un contexto de menor velocidad de aumento de los precios.
El dato central de la encuesta es contundente y revela que para casi dos de cada tres argentinos consultados, la prioridad económica debería pasar ahora por recuperar el ingreso y el trabajo.
Fuente: El Destape Web
