La salud del gobernador Osvaldo Jaldo se convirtió en el centro de la atención pública tras confirmarse su afección cardiológica. Para entender la complejidad del cuadro y los pasos a seguir en su tratamiento, el médico cirujano vascular Jorge Valdecantos brindó precisiones sobre la "angina inestable", el diagnóstico que motivó la intervención del mandatario, y llevó tranquilidad respecto a las expectativas de recuperación.

La clave para evitar el infarto

Según explicó Valdecantos, la angina inestable se manifiesta como un dolor de pecho repentino y de comienzo abrupto, diferenciándose claramente de las molestias crónicas. "Puede estar relacionado con eventos como mareos, sudoración o malestar generalizado. Cuando eso se produce, hay que tomar medidas rápidas", advirtió el especialista.

En términos coloquiales, lo que el gobernador atravesó es lo que comúnmente se denomina un "preinfarto". Valdecantos remarcó que la detección temprana es vital. "Es una palabra coloquial, pero sirve para entenderlo. Lo importante es el tiempo, porque los médicos tenemos un 'periodo de ventana' para actuar y lograr la recuperación total". 

Al intervenir antes de que se produzca una lesión irreversible en el músculo cardíaco (infarto), el tejido se recupera por completo al restablecerse el flujo sanguíneo.

La tecnología del stent y la necesidad de observación

El procedimiento al que fue sometido el titular del Poder Ejecutivo consiste en la colocación de un stent para dilatar la arteria obstruida. Valdecantos detalló que la intervención se realiza mediante un cateterismo, ingresando por la arteria radial (muñeca) o por la ingle. "Se mete un catéter que tiene un globito y una especie de alambre que se puede expandir; eso es el stent. Hoy la tecnología está tan avanzada que la recuperación es casi normal", precisó.

Si bien en casos programados el alta puede ser inmediata, la naturaleza aguda del cuadro de Jaldo exige mayor cautela. "Ante un evento agudo donde nadie sabía de esta patología, hay que ser prudente y mantener al paciente observado unos días más internado", explicó el cirujano. Tras el alta, el tratamiento suele complementarse con medicación específica, como antiagregantes plaquetarios y estatinas, para modular las placas arteriales y prevenir futuros episodios.

Factores de riesgo y un pronóstico optimista

Respecto al futuro del mandatario en sus funciones, el análisis de Valdecantos es sumamente positivo. "Por lo general, esta es una enfermedad que tomada a tiempo no deja secuelas. Si uno no sabe que tiene una enfermedad coronaria, lo intervienen y se recupera, quiere decir que hoy está mejor que antes", resaltó el médico.

Sin embargo, el especialista no dejó pasar la oportunidad para recordar los factores de riesgo que afectan a la población y, particularmente, a quienes ocupan cargos de alta responsabilidad. Además de elementos inmodificables como la edad, existen determinantes como la hipertensión, el sedentarismo y el tabaquismo.

Sin embargo, Valdecantos hizo hincapié en un factor clave en la vida política: el estrés. "La recomendación es controlar los factores de riesgo desde jóvenes como comer bien, hacer ejercicio y tratar de pasarla bien, porque el mundo tiene estrés y no es fácil cumplirlo", advirtió.

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