Sean Austin revela cómo vivió aquellos años y explicó que la popularidad no se reflejó en sus cuentas de inmediato
Hoy cuesta creer que un actor de 'El Señor de los Anillos' pudiera atravesar problemas económicos. Al fin y al cabo, hablamos de una de las trilogías más exitosas de la historia del cine, una saga que revolucionó el género fantástico, conquistó 17 premios Oscar y recaudó cerca de 3.000 millones de dólares en la taquilla mundial. Con semejantes cifras, cualquiera pensaría que todos los miembros del reparto se hicieron millonarios. La realidad fue bastante distinta para algunos de ellos.
Sean Astin, el actor que dio vida al inolvidable Samsagaz Gamyi, ha confesado que hubo una etapa en la que incluso tuvo que vender su casa. ¿El motivo? Firmó un contrato mucho menos beneficioso de lo que habría imaginado porque nadie podía prever el fenómeno mundial en el que estaban a punto de participar.
Su historia pone sobre la mesa una cara menos conocida de Hollywood: el éxito de una película no siempre llega acompañado de una fortuna para quienes aparecen en ella.
"No estaba preparado para todo aquello"
En una entrevista concedida a The Guardian, Sean Astin recordó cómo vivió aquellos años y reconoció que el enorme impacto de la trilogía le pilló completamente por sorpresa.
"No estaba preparado para ese nivel de visibilidad. Había una desconexión entre toda la atención que recibíamos y el dinero que ganábamos. No era mucho. Tuve que vender mi casa porque negocié una cantidad muy baja en la trilogía."
Sus palabras sorprenden porque cuesta imaginar que el actor que interpretó a uno de los personajes más queridos de la Tierra Media tuviera que tomar una decisión tan complicada mientras millones de espectadores llenaban los cines para ver las aventuras de Frodo y Sam.
Eso sí, Astin también quiso tranquilizar a sus seguidores. Explicó que aquella situación pertenece al pasado y que actualmente disfruta de una economía estable. Hoy recuerda aquella etapa con perspectiva, aunque admite que entonces el contraste entre la fama y la realidad de su cuenta bancaria era enorme.
El enorme éxito llegó cuando los contratos ya estaban firmados
Para entender lo que ocurrió hay que viajar hasta finales de los años noventa. Peter Jackson tomó una decisión que acabaría siendo histórica: rodar las tres películas de 'El Señor de los Anillos' prácticamente al mismo tiempo en Nueva Zelanda. Aquella apuesta permitió mantener la continuidad del reparto y reducir costes, pero también tuvo una consecuencia inesperada para los actores.
Cuando 'La Comunidad del Anillo' llegó a los cines en 2001 y se convirtió en un fenómeno mundial, los contratos para Las dos torres y El retorno del Rey ya estaban completamente cerrados. El reparto no tuvo la oportunidad de renegociar sus salarios después del éxito de la primera entrega, algo que sí ocurre con frecuencia en otras grandes franquicias.
Esa circunstancia afectó a varios de los rostros más conocidos de la saga. Según las cifras que han trascendido durante los últimos años, Sean Astin habría recibido alrededor de 225.000 dólares por toda la trilogía, mientras que Orlando Bloom cobró aproximadamente 175.000 dólares por interpretar a Legolas en las tres películas.
Vistas desde fuera, siguen siendo cantidades importantes. Aun así, el contexto cambia bastante cuando se comparan con el impacto económico que terminó teniendo la franquicia.
Una de las sagas más rentables de la historia del cine
Las tres películas dirigidas por Peter Jackson recaudaron cerca de 3.000 millones de dólares en las salas de todo el mundo. Y esa cifra solo representa una parte del negocio.
A lo largo de los años, 'El Señor de los Anillos' ha seguido generando ingresos gracias a las ediciones en DVD y Blu-ray, las plataformas de streaming, los videojuegos, el merchandising, las licencias y todo tipo de productos relacionados con el universo creado por J. R. R. Tolkien. Pocas franquicias han mantenido una capacidad tan constante para atraer a nuevas generaciones de espectadores.
Quizá por eso las declaraciones de Sean Astin han llamado tanto la atención. Rompen con la idea de que todos los protagonistas de una superproducción multimillonaria reciben automáticamente contratos millonarios.
A pesar de aquella experiencia, el actor nunca ha escondido el enorme cariño que siente por Sam ni por el legado que dejó la trilogía. Su interpretación sigue siendo una de las más recordadas por los aficionados, y personajes como Frodo, Gandalf, Aragorn o el propio Samsagaz continúan ocupando un lugar privilegiado en la cultura popular.
Más de veinte años después, las palabras de Astin sirven para recordar que detrás de algunas de las películas más importantes de la historia también existen historias personales que el público nunca llegó a conocer. Y, en ocasiones, el viaje hasta Mordor resultó mucho más duro fuera del plató de lo que cualquiera habría imaginado.