El Diario Vasco

15/08/2026 a las 07:37h.

Miren nos envía la fotografía superior con la siguiente queja sobre un lugar de gran afluencia turística en plena temporada veraniega por el que a diario pasan cientos de personas: «Desde hace días está este colchón en la puerta de entrada al monte Urgull, además de estar la propia puerta sucia y con excrementos. La imagen, para propios y extraños, es pésima».

Tráfico en la calle Prim

Comenta Pottoko: «En la calle Prim tenemos alta densidad de tráfico de todo tipo de vehículos pesados, altas velocidades (de noche y de madrugada, todavía más), altas emisiones (olor a humo constante), alto nivel de ruido agravado por asfalto en mal estado y tapas de alcantarilla sueltas... Y luego, las autoridades sanitarias nos dirán lo importante que es el descanso para la salud. Ni siquiera han señalizado la velocidad. ¿Dónde está esa ciudad amable de 30 km/h y de bajas emisiones que nos prometieron hace años?».

Pisos turísticos

Responde Euken a Ander: «La disponibilidad y el precio de la vivienda depende de si se construyen más o menos, no de la existencia de los pisos turísticos. Los pisos turísticos no reducen su oferta en mayor medida que los utilizados para actividades profesionales o los que están vacíos, que son cinco veces más numerosos. Los mal llamados pisos turísticos son pisos de alquiler de corta duración y, por tanto, no encarecen los alquileres. Al contrario, son una opción más de alquiler y los abaratan. Y, desde luego, no expulsan a nadie de su barrio, no hay más que comprobar que la demanda de compra de vivienda es mayor donde hay más pisos turísticos. Tampoco generan más ruido ni fiestas que los propietarios las prohíben expresamente a los huéspedes. Tampoco se puede afirmar que estos influyan en la convivencia de nadie ni que deteriore las zonas comunes en mayor medida que las de los residentes habituales. Yo al menos en una casa que no es la mía suelo ser más cuidadoso y respetuoso. Por otra parte, la calidad de vida de los ciudadanos –que depende sobre todo de sus ingresos– aumenta claramente con los visitantes, que gastan mucho más en comercios, bares, restaurantes, tiendas de alimentación... El turismo supone un 13% de nuestro PIB. También hay que recordar que la normativa actual solo permite una vivienda de alquiler de corta duración por edificio, luego tampoco es cierto que los convierten en hoteles encubiertos. Y los barrios, necesitan personas que los habiten y les den vida, sean vecinos ocasionales o fijos. Yo lo que deseo es que las administraciones se ocupen de generar viviendas, empleo y actividad económica en lugar de perseguir a quienes las procuran. Menos demagogia y más rigor, por favor».

Dotacionales en Riberas

Expone Ane: «El incendio registrado a finales de julio en los alojamientos dotacionales de Arrasate invita a una reflexión. Meses antes, los vecinos ya habían denunciado accesos forzados, suciedad, destrozos e inseguridad, sin recibir una respuesta eficaz. Ha hecho falta un incendio para instalar una puerta antiintrusión. Más que un problema de convivencia, el caso plantea una pregunta sobre la capacidad de gestión de Alokabide. Gestionar alojamientos dotacionales no consiste solo en adjudicar plazas; exige escuchar a quienes viven en ellos, anticiparse y actuar para evitar que los problemas terminen afectando a las personas, la convivencia y los barrios. Si estas dificultades han aparecido en una promoción de solo 12 alojamientos, cabe preguntarse si esa capacidad crecerá al mismo ritmo que el modelo en promociones quince veces mayores, como la prevista en Riberas de Loiola y otras proyectadas en Donostia y en el conjunto de Euskadi. Quizá convenga responder a esa pregunta antes de seguir extendiendo el modelo».

Pintadas en la Parte Vieja

Ironiza Pedro: «Han aparecido unas pintadas en la Parte Vieja que por su calidad bien merecen un premio. Si nos pueden ayudar a identificar al artista, les rogamos que lo hagan. El premio supera los 1.000 euros y nos gustaría entregárselo en mano».