
La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú descartó la emisión de una alerta de tsunami en el litoral peruano luego del sismo que sacudió Lima durante la madrugada de hoy, miércoles 19 de agosto.
Según la información oficial difundida por la institución en su cuenta X (antes Twitter), “el movimiento telúrico no generó tsunami en nuestro litoral”, brindando calma a la población de la costa ante la inquietud por posibles emergencias adicionales. El pronunciamiento fue compartido poco después del evento y replicado en los canales oficiales de la Marina.
Antes de la 5:30 de la mañana, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) registró un sismo de magnitud 4.8 en la región Lima. El evento tuvo su epicentro en el mar, a 42 kilómetros al suroeste de Lurín, con una profundidad de 42 kilómetros.
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De acuerdo con el reporte oficial del Centro Sismológico Nacional, la intensidad en la zona de Lurín alcanzó el grado III en la escala de Mercalli, por lo que fue perceptible para buena parte de la población local.
El informe del IGP fue difundido a través de sus plataformas digitales y recibió amplia difusión, acumulando miles de visualizaciones y reacciones en redes sociales.
“IGP/CENSIS/RS 2026-0565. Fecha y Hora Local: 19/08/2026, 05:28:02. Magnitud: 4.8. Profundidad: 42 km. Latitud: -12.46. Longitud: -77.20. Intensidad: III Lurín. Referencia: 42 km al SO de Lurín, Lima – Lima”, detalló el organismo técnico, confirmando la ubicación y parámetros del evento.
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La cuenta oficial de Asismet precisó que el epicentro del sismo se localizó en el mar y vinculó su origen a la deformación interna de la placa de Nazca al subducir por debajo de la placa Sudamericana, caracterizándolo como un sismo intraplaca.
El mapa difundido por la organización mostró la ubicación del temblor y su intensidad moderada en la capital, junto a otros eventos sísmicos históricos registrados frente al litoral central del país.

Hasta la publicación de la presente nota, las autoridades locales no reportaron daños materiales ni víctimas asociadas a este fenómeno. La información oficial fue corroborada por distintas instituciones técnicas y de gestión de riesgos, reforzando la percepción de un evento sísmico de intensidad moderada pero sin consecuencias mayores para la infraestructura o la población.
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En declaraciones recogidas por RPP Noticias, el sismólogo César Jiménez Tintaya, profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), advirtió sobre la acumulación de energía sísmica en la región central del Perú desde 1746, año en el que ocurrió el último megaterremoto en la zona.
Según el especialista, los terremotos ocurridos en el siglo XX y XXI, como los de Huacho (1940), Barranca (1966), Chilca-Lima (1974) y Pisco-Ica (2007), han liberado solo un 20 % de la energía acumulada desde entonces.
“Estos terremotos tuvieron una magnitud de 8 a 8.1 y solamente en suma han liberado alrededor del 20 % de la energía sísmica acumulada desde 1746. Eso significa que podría ocurrir un terremoto de magnitud 8.5 a 8.8 en la región central del Perú”, sostuvo Jiménez Tintaya.
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La Marina de Guerra del Perú, a través de la Dirección de Hidrografía y Navegación y el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis, reiteró en su comunicación oficial que el sismo de la madrugada del 19 de agosto no generó tsunami en el litoral peruano.
Los boletines digitales incluyeron información precisa sobre la magnitud, profundidad y localización del fenómeno, además de mapas de referencia, para informar a la ciudadanía y autoridades locales.
“Información – No genera tsunami en litoral peruano. Fecha y hora: 19/08/26 05:28:02. Magnitud: 4.8 Mw. Referencia: 42 km al SO de Lurín, Lima – Lima. Profundidad: 42.00 km. Fuente: IGP”, señala el informe visual emitido por la entidad.
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Las autoridades mantienen el monitoreo de la actividad sísmica en la región, en coordinación con el Instituto Geofísico del Perú y la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú. Hasta el momento, los reportes oficiales destacan la ausencia de situaciones de emergencia derivadas del evento y la importancia de la información oportuna para la prevención.