Sofía Jujuy Jiménez, modelo y licenciada en comunicación social, alcanzó notoriedad pública tras ser seleccionada como Primera Princesa en Miss Universo Argentina 2010. Desde entonces, desarrolló una carrera televisiva que incluyó participaciones en programas como Sábado Bus, ShowMatch y Lo sabe, no lo sabe, donde se consolidó como notera. Más adelante integró paneles de debate y concursos como Gran Hermano 2016, Bailando por un sueño 2018 y La Academia 2021. Actualmente, forma parte del stream La Casa: Que alguien le avise.

En el plano personal, Jiménez mantiene una relación con Gustavo Qüerio Hormaechea, jugador de rugby y empresario de moda, desde septiembre del año pasado. Previamente, fue pareja de figuras como Juan Martín del Potro y Guillermo “Pelado” López, y en 2023 se viralizó la infidelidad de su entonces pareja Bautista Bello, mientras ella participaba en un reality en Europa.

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Lo de Pampita con Sofia Jujuy Jimenez
"Me ha costado, pero se puede creer en el amor. Cada experiencia que he ido teniendo me trae a la mujer que soy hoy", dice Jujuy sobre sus relaciones

Acá, lo más destacado de la entrevista:

—Se puede creer en el amor... Me ha costado (ríe). Cada experiencia que he ido teniendo en el amor me trae a la mujer que soy hoy y a poder percibir y valorar también lo bueno y lindo con el compañero que tengo al lado. Agradezco, también: fueron grandes maestros, he aprendido un montón. La vida es una, pero yo siento que vivo mil vidas en este mismo cuerpo. Pasé por muchas experiencias en todos los sentidos.

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—Y bueno, es así, uno aprende todo el tiempo. ¿Qué crees que le pasó a los hombres que te fueron infieles?

—De cuernos oficiales, digamos, fue mi último ex, Bautista Bello. De anteriores no me enteré, si me metieron los cuernos o no, no lo sé. Fueron relaciones largas, pero nos hemos separado por otras cosas con mis anteriores vínculos. El que me metió cuernos y salió en los medios... nada, aprendizaje. Creo que eso habla más de la persona que lo hace que de la otra persona también, ¿viste?

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—Claro, por supuesto.

—Una inseguridad propia quizás, o una insatisfacción, o no saber cómo manejar situaciones y te parece divertido o porque sos más canchero por hacerlo, ¿viste? No sé, yo no le encuentro explicación porque no lo hago, no me sale, no está en mi naturaleza.

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—¿Perdonaste alguna vez?

—Sí, he perdonado (ríe). Y siento que era más chica todavía. Pero tarde o temprano es como que cuando no es, no tiene que ser. Qué sé yo, yo lo vivo todo como aprendizajes, ¿viste? Para mí la clave es: ¿me voy a quedar ahí recordando? Ya está, hay que seguir, ¿viste? Obviamente en su momento hago el duelo, lo atravieso, lo vivo, trato de entender, asimilo situaciones, tomo nota de algunas cosas, pero sigo, no me quedo en esa.

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—¿Rompiste algún corazón?

—Sí, ¿quién no rompió? (ríen). Vos también seguro rompiste algún corazón.

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—Yo creo que no.

—¿No?

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—Yo no.

—No te creo.

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—Te juro.

—Pensé que era normal.

—Soy como una disfrutadora serial de la vida. Siempre trato de volver a mi corazón, que es mi GPS que me va guiando, me va llevando a escuchar a las personas que me quieren de verdad. Y no perderme en la opinión ajena o los comentarios externos, qué sé yo.

—¿Qué pasó con el hate que recibiste sobre tu comentario del Mundial?

—Claro, bueno, ese es un gran ejemplo. Yo dije “Gracias, pa, por hacerme hincha de Argentina”, que venía de algo que yo ya había hecho un mes antes con un “Gracias, pa, por hacerme hincha de Boca”.

—La frase ya estaba, se repetía.

—Claro, la frase ya se había dicho, ¿entendés? Con lo de Boca sí la pasé muy mal porque yo no entendía. Digo, ¿a quién maté, a quién robé? ¿Por qué jode tanto una frase? O sea, ¿qué les molesta? Realmente no lo entendía, hasta lo charlé con mi psicóloga.

—Ay, ¿llegó a tanto?

—Sí, por eso te digo que fue muy heavy. De hecho, me ha pasado de ponerme a responder algún comentario, porque depende cómo te agarran, también. Hay veces que me mato de risa y le respondo y digo: “¡¿qué pasa?!“, y les escribo con buena onda por privado directo. Y me responden: ”Ay, no, Sofi, te amo, perdón, era solo un chiste. Perdón, perdón, ya lo borro”. Y yo “Jaja, no lo borres, tipo, quería ver qué pasaba si te respondía por acá”, ¿viste? Como jugar y provocar, hay que entenderlo así, como un juego que no afecte demasiado y por eso es reimportante estar bien rodeada de gente que te quiera bien, eso es reimportante para mí.

—Cuando estás muy enamorada y creés todo, idealizás. Yo ya estoy en el modo de no querer idealizar nada. O sea, obviamente sí trato de ver las cosas lindas de la persona con la que estoy eligiendo compartir mi vida...

Lo de Pampita con Sofia Jujuy Jimenez
"¿Mostrar mi pareja en redes? Preferiría que sea menos. A veces me digo: 'con él no voy a mostrar nada'”

—Igual te animás a mostrarlo en redes y todo...

—Sí, preferiría que sea menos. A veces me digo a mí misma: “Con él no voy a mostrar nada”.

—Sí, pero uno se entusiasma, se tienta.

—Pero por otro lado digo: “¡Ay, este momento está lindo!”

—Además, es amor a distancia, ¿no?

—Claro, vos también me entendés. Tenemos muchas cosas en común las dos. Todavía me pasa que cuando sé que lo voy a ver, me da cosquillas de nervios, de emoción, ¿entendés?

—¿Y cada cuánto se ven?

—Nos vemos reseguido. La verdad que por suerte cada quince días. Lo máximo fue como veintiún días, ponele, casi un mes. Pero los dos sabemos que vamos a estar juntos, ¿entendés? La idea es que venga él a Buenos Aires.

—¿Se va a venir a vivir acá?

—Sí, ese es otro gran gesto de amor.

—¡Wow!

—Pero bueno, yo tengo otro departamento, también, así que por las dudas podemos hacer como cada uno en su espacio. Yo soy acuariana, muy independiente, me encanta mi libertad, mi espacio, mi mundo. Entonces, todo este tiempo que estuve soltera, antes de conocerlo, realmente lo disfruté mucho. Fui muy feliz. Creo que a mí la distancia me sirvió también para eso, prepararme para hacer espacio a que venga alguien más en tu vida, ¿viste?

—Un paso previo.

—Te juro, me vino bárbaro.

—Primero la convivencia, pero, ¿después? ¿Casarse, tener hijos o todavía falta?

—En algún momento dije: “Bueno, quizás lo de casarse y tener hijos no era para mí”. Y fui feliz con esa idea, también. Si me preguntás hoy, él me despierta ganas de proyectarme en una familia: amaría con él, re. Pero no porque sea una cosa de una idea o un capricho, ¿entendés? Como que siento que si es con él y va sucediendo naturalmente y la vida nos va llevando a eso, ¡re!

—Mi papá siempre decía que yo tendría que haber sido contadora, porque de chiquita siempre sumaba, restaba. Siempre me sentí muy merecedora de que el dinero llegue a mí. Siempre me gustó administrar mi economía. De hecho, me acuerdo que cuando vine el primer año a Buenos Aires y vivía en una pensión que alquilaba, mi papá me daba ochocientos pesos por mes y yo contaba el peso de la facultad, del colectivo de ida y de vuelta. ¿Y yo qué hacía? Agarraba e iba caminando.

—Te ahorrabas la ida o la vuelta (ríe).

—Claro, entonces ya me ahorraba dos pesos. Imaginate, ahorrando dos pesos por día, por cinco días de la semana, llegaba el viernes y tenía un ahorrito. Y cuando empecé a ganar más dinero, al principio mi manera de ahorrar era “compro dólares”, bien conservadora. Pensaba que esa era la manera y, la verdad, en un momento junté, junté, junté y me pude comprar mi primer departamento y ¡fue una locura! Yo tenía veintiséis, veintisiete años.

—Ahora están las redes, que te va muy bien. Pero la tele ya cambió, ahora son otros números...

—Igual yo, en ese momento, no paraba un segundo de trabajar. ¿Viste cuando agarrás absolutamente todo? Tampoco gastaba tanto, porque dentro de todo yo seguía viviendo con mis hermanas. Estuve ocho años pagando alquiler. Y cuando empecé a cobrar, obviamente dividíamos los gastos de luz, expensas, gas, no sé qué, pero no gastaba tanto, era como más ahorro, ¿entendés?

—Tengo un juego. Te voy a mostrar fotos de tus ex y me decís una palabra por cada uno de estas parejas.

—A ver... El Pelado López: experiencia. De los dos lados, porque él era más grande que yo, entonces también tenía mucha experiencia.

—Veinte años más grande o veintidós años más grande. Mucha experiencia.

Lo de Pampita con Sofia Jujuy Jimenez
"No me arrepiento de lo que hice, lo que viví, me trajeron a quien soy hoy", dice Jujuy sobre su experiencia de vida a los 35 años

—¿Volverías a una pareja tan intensa siendo tan joven?

—No, no. O sea, no me arrepiento de lo que hice, lo que viví, me trajeron a quien soy hoy, pero no. En algunos aspectos me han servido para después comprar mi departamento porque tenía mi foco en el trabajo. Como que le encontré la balanza.

—Tuvo cosas buenas, claro.

—Recontra, y le agradezco. Un gran maestro.

—A ver, acá, 2020, Juan Martín del Potro.

—¿Qué diría de Juancito? Aprendizaje y amor propio. Nosotros cortamos en plena pandemia. Me acuerdo que en el desenlace de esa historia yo entré mucho en el yoga, en la meditación, en las terapias alternativas.

—Introspección.

—Introspección total.

—¿Jerónimo del Carril?

—¡Ay, él no llegó a ser novio! Pero bueno...

—¡Pero la foto está!

—Sí (risas). Diversión, fue una gran diversión.

—¿Bautista Bello?

—¡Uyyyy, engaño!

—Pero vos habías dicho que te reaburrías con los polistas.

—Sí, capaz, también, yo me estaba engañando a mí misma. A veces era aburrido porque yo sentía que las charlas siempre eran de lo mismo, ¿entendés?

—Son distintos mundos.

—Claro, sí.

—A vos no te funcionó.

—No, fue un poco divertido porque Jerónimo del Carril también es polista.

—¿Ese también?

—Claro.

—¿Qué te pasa con los polistas?

—No era tan aburrido entonces (se ríe).

—Y ahora sí, Gus, tu novio actual, te veo reenamorada acá.

—Nunca me pasó que digan tanto que mi novio es tan lindo (se ríe). Puedo ser yo y eso es reimportante, ¿viste? No tener que caretear absolutamente nada, hablar absolutamente todo. Y también, posta, siento que las experiencias anteriores no son en vano. Uno va aprendiendo y voy reconociendo cómo era yo en cada una de esas experiencias. Y tengo clarísimo que, por lo menos de mi parte, quiero ser lo más auténtica, genuina y real posible.

Disfrutá la entrevista completa en el video.

Fotos: Gustavo Gavotti