La posición de dominio absoluto de Marvel sobre Hollywood hace varios años que llegó a su fin. No sé exactamente en qué momento después de 'Vengadores: Endgame' pasó, pero este universo de superhéroes pasó de poder vender prácticamente cualquier cosa a que la palabra fracaso pasase a formar parte de su vocabulario. Eso sí, Spider-Man siempre ha parecido completamente inmune a ello.
Ya 'Spider-Man: No Way Home' fue uno de los mayores éxitos de la historia del UCM, y ahora ha llegado el momento de que el trepamuros revalide su popularidad entre el público con 'Spider-Man: Brand New Day'. Siendo justos, la nueva aventura liderada por Tom Holland arranca de maravilla y es una película estupenda durante buena parte de su metraje, pero llega un punto en el que se comete un error demasiado habitual en Marvel.
De más a menos
Una cosa obligada después del final de 'Spider-Man: No Way Home' era que Peter Parker tenía que volver a encontrar su lugar en la vida, lo que le lleva a refugiarse en el trabajo ejerciendo como un superhéroe tan prolífico como eficaz. Para ello se incide con mucho acierto en su actividad a pie de calle, recordándonos por qué es un personaje tan popular y lo fácil que es conectar tanto con sus vivencias como con su forma de actuar.
Ahí ya se empieza a notar la buena mano de que haya un cambio tras las cámaras, pues Destin Daniel Cretton dota de un mayor vigor visual a la película en todos lo sentidos que Jon Watts. Esto se percibe en todo momento, pero es en ese arranque actuando por las calles de Nueva York cuando ya queda claro que hay alguien con un mayor ímpetu a la hora de abordar las escenas de acción. Hay ahí una inventiva clara que luego no se desarrolla del todo por la tendencia al caos que ya lastró su trabajo en 'Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos', pero aquí bastante mejor resuelto.
Con todo, las escenas mejor ejecutadas mostrando a Spider-Man por las calles de la gran manzana me siguen pareciendo las de 'The Amazing Spider-Man 2' -que le podréis poner todas las pegas que queráis, pero esa no-, lo cual no quita que 'Spider-Man: Brand New Day' sea un claro paso adelante en la buena dirección.
A eso hay que sumarle que la parte más íntima del trepamuros lidiando con el hecho de que el propio Peter Parker está consumiéndose por la decisión que tuvo que tomar en su momento funciona de maravilla. Siempre he pensado que Spider-Man es mucho más interesante cuando hay algo que lo tiene jodido por dentro y 'Brand New Day' sabe jugar muy bien con eso para permitir a Holland exhibir una actuación más madura, pero sin que ello suponga que pierda su frescura característica en el personaje.
Dicho todo esto, 'Spider-Man: Brand New Day' tiene un problema claro desde su propia concepción y que seguramente se fue agravando más con los constantes cambios sobre la marcha que suele hacer Marvel: casi nunca funciona que conviertas la película de un personaje en la historia de introducción de otro. No desvelará nada sobre el papel que interpreta, pero aquí me refiero a Sadie Sink.
Siempre he creído que Sink es una actriz que conjuga muy bien el talento con la naturalidad, teniendo muy claro que 'Stranger Things' empezó a resentirse cuando su personaje entró en coma. Aquí hace un buen trabajo, pero eso pasa a costa de llevar la película en una dirección que era mucho menos interesante de todo lo centrado más en Peter Parker.
Es ahí donde surge algo que delata a Marvel: querer meter demasiado en algo que habría brillado muchísimo más apostando por una visión más sencilla y clara de la historia. Ahí está claro que muchos celebrarán las apariciones de otros rostros conocidos de este universo, pero llega un punto en el que puede cargar un poco, incluso aunque no haya nada especialmente negativo que decir en ninguno de los casos.
Sí es cierto que me alucina lo maleable que puede ser la versión del Punisher de Jon Bernthal según el proyecto concreto en el que aparezca, pues aquí acaba teniendo más de efectivo secundario cómico que cualquier otra cosa, pero el problema está más en la sobreacumulación. Y también en el bagaje acumulado de que Marvel va tirando mil cosas a la pared esperando a ver qué funciona y qué no. Anda que no nos hemos comido escenas post-créditos que luego nunca han llevado a nada...
Con todo, 'Spider-Man: Brand New Day' sigue siendo entretenida cuando eso pasa -aunque también destaca más cuando se centra ocasionalmente en la relación de Peter con MJ y Ned, ya que hay ahí algo genuino que brilla por su ausencia en lo demás-, pero queda la sensación de que podría haber sido una película realmente imprescindible para los amantes del cine de puro entretenimiento y que no lo consigue por culpa de esto. Y que luego Kevin Feige venga con que está todo planeado hasta 2042 tampoco ayuda, porque parece que se están olvidando demasiado del individualismo de las películas. Y eso se podía perdonar más cuando uno realmente se creía que había un gran plan detrás de todo...
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