“Dele, dele, siga así que ya sale”, dice Segundo Mercado mientras mueve la mano izquierda, dando instrucciones a un conductor para que pueda sacar su auto del parqueadero de un local de comida en la ciudadela Kennedy, en el norte de Guayaquil.
En ese restaurante, ubicado frente al parque de la Kennedy, el reconocido campeón ecuatoriano de boxeo labora como cuidador de vehículos desde hace un año. Allí, la mayoría de los comensales lo identifica, lo llama “campeón” y le estrecha la mano con admiración.
Su vida dio un giro antes de colgar sus guantes, en 2001, previo a su última pelea a los 38 años. Asegura que perdió todos sus ahorros con el feriado bancario y, posterior a ello, le detectaron párkinson y no pudo subirse nuevamente a un ring. En ese entonces vivía en Estados Unidos, en donde estuvo radicado durante 18 años.
Publicidad
“Lo perdí todo. Yo era el deportista más rico del Ecuador. En una pelea gané $ 100.000, en otra $ 50.000, cuando era en sucres... llegué a tener doce carros, los dos últimos los vendí hace más o menos como un año. Así es la vida, se sube y se baja... pero con la bendición de Dios consigo todos los días para darles de comer a mi esposa y familia”, refiere.
A su regreso al país, en el año 2000, Mercado laboró los siguientes quince años dando clases de defensa personal a jóvenes y adultos mayores a domicilio, especialmente a clientes de urbanizaciones del sector de La Puntilla, en Samborondón.
Las mujeres, asegura, eran las más disciplinadas y responsables con las prácticas. “Le daba clases a una señora de 76 años, ella hacía los ejercicios mejor que sus nietas”, cuenta Mercado, de 59 años.
Publicidad
Publicidad
Pese a recibir la pensión mensual del Gobierno, esta leyenda asegura que no le alcanza para subsistir. Solo el alquiler de la casa en la que reside con su esposa e hijos, en el sector de Coviem, le cuesta $ 350.
Por eso, Mercado aceptó trabajar en el restaurante para cuidar los carros de los comensales, de 09:00 a 14:00. “Aunque algunas personas ven mal este oficio, para mí mal sería si estuviese robando o vendiendo drogas. Al cuidar carros me gano la vida con el sudor de mi frente”, expresa el exboxeador, quien considera que con su ejemplo les enseña a sus nietos a ganarse la vida honradamente.
Su trabajo es su sustento y agradece las monedas o los billetes de personas generosas que reconocen a la Avispa, como popularmente le decían por su estilo de pelea: “Picaba, picaba y me retiraba. Era rápido”.
A los 8 años aprendió a pelear. Su hermano mayor, Dunco, conocido como Metralla en el boxeo, fue su profesor. Cuatro años más tarde, a los 12, empezó a competir y a ganar. Su tiempo libre lo dedicaba también a jugar fútbol. “Jugaba durísimo. Me decían Pelenco, por Pelé, pero me gustó más el box”, recuerda de su niñez, en su barrio, en la 25 y la G, en el suburbio.
De todos sus hermanos, cuatro se dedicaron al boxeo, aunque solo Segundo Mercado logró reconocimiento mundial. Durante su carrera cosechó numerosos éxitos, entre ellos, el Campeonato Sudamericano Minimosca (primer lugar), Juegos Sudamericanos de Buenos Aires 1980 (primer lugar en el peso pluma), Campeonato Internacional Juventud Ecuador–Perú, Lima 1987 (primer lugar peso mediano).
Además, Mercado y César Singo, otro de los referentes del boxeo en el país, fueron condecorados en abril de 2024 al ser ingresados en el Salón de la Fama en México.
Publicidad
El cariño de la gente es una de sus mayores satisfacciones por ser ‘famoso’. “La gente me quiere porque nunca fui un deportista agrandado”, comenta Segundo.
Hoy, a sus 59 años, cree que aún tiene mucho que dar y enseñar. Por eso, está en busca de otro trabajo. Ofrece sus servicios como entrenador de boxeo o defensa personal, a domicilio. También, dice que puede ser guardaespaldas.
En los últimos días, tras difundirse en redes sociales un video de él en sus labores como cuidador de carros, asegura que algunas personas y el representante de un gimnasio han preguntado por sus servicios como entrenador. “Han preguntado, falta que me confirmen, ojalá se dé”, dice Mercado, a quien pueden contactar al número celular 098-616-9035. (I)