
El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, logró su objetivo: renovó el swap con el Banco Popular de China y lo extendió por cinco años (hasta agosto de 2031) cuando anteriormente había sido por tres. Con esto se confirmó una parte del poder de fuego por hasta USD 70.000 millones del que habló el presidente Javier Milei de cara a las elecciones del 2027.
La extensión del swap entre el BCRA y su contraparte china marca un hito para la relación financiera entre ambos países. El acuerdo bilateral, que ambas instituciones sostienen desde 2009, involucra un monto total de 130.000 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente USD 19.000 millones, y pasa a consolidarse como una herramienta central para la estrategia de reservas internacionales de la Argentina.
PUBLICIDAD
El swap funciona como una disponibilidad contingente de divisas. Mientras los fondos permanecen sin utilizarse, el intercambio contable entre ambas instituciones no genera intereses. Pero cuando si se utilizan si, el mecanismo contempla dos modalidades de uso: la onshore, bajo los controles de capitales impuestos por China, y la offshore, sin esos controles. Esta estructura habilita al BCRA a operar con yuanes tanto en el mercado local como en plazas internacionales, lo que otorga margen de maniobra ante escenarios de tensión cambiaria o necesidades comerciales.
“La activación por RMB 35 mil millones (USD 5.000 millones) iniciada a principios de 2023 se mantiene vigente para respaldar la estabilidad financiera en Argentina, y dar soporte al comercio y la inversión entre ambos países”, destacaron en el comunicado del BCRA. Además, agregaron que la renovación de estos acuerdos afianza la estrecha cooperación entre ambas instituciones y la excelente relación que mantuvieron en los últimos 17 años.
PUBLICIDAD

Durante el gobierno de Alberto Fernández, el BCRA y el PBoC activaron un tramo de 35.000 millones de yuanes, equivalentes a unos USD 5.000 millones, que permanece habilitado bajo el nuevo acuerdo. Esa porción del swap representa liquidez en divisas disponible para uso inmediato, sin necesidad de pedir autorización previa. En palabras de Bausili, el componente activado “permite operar sin pedir autorización”.
Pero en el ejercicio 2025, el BCRA redujo de manera considerable el tramo activado del swap. Los fondos en uso descendieron de 21.000 millones de yuanes —unos USD 3.097 millones— al cierre de 2024, a 7.000 millones de yuanes —aproximadamente USD 1.032 millones— al 31 de diciembre de 2025, según los Estados Contables publicados por la entidad.
PUBLICIDAD
Y esa tendencia siguió en los primeros días de 2026: al 14 de enero, el saldo en uso en el acuerdo bilateral bajó a 4.600 millones de yuanes, equivalentes a unos USD 679 millones, con vencimientos pautados a lo largo del año. Por lo que se proyecta que esa cifra haya seguido descendiendo, aunque recién se conocerá de manera oficial el próximo año.
La renovación del swap con China resultaba fundamental para Bausili, incluso tras la compra de más de USD 13.000 millones dentro y fuera del mercado cambiario en lo que va de 2026. Buena parte de esas divisas fortalecieron las reservas internacionales brutas, que superaron los USD 50.000 millones por primera vez desde septiembre de 2019.
PUBLICIDAD
Es que el Gobierno contempla el swap con China dentro del poder de fuego ante una eventual corrida cambiaria. En declaraciones recientes, el presidente Javier Milei explicó que el programa pactado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) preveía una acumulación de entre USD 7.000 millones y USD 10.000 millones, pero el BCRA ya alcanzó casi 14.000 millones de dólares. Milei proyectó que, si se sostiene el ritmo de compras, el stock de reservas adquiridas llegaría a USD 20.000 millones antes de fin de año.
A la vez, el jefe de Estado remarcó que su administración cerró todas las líneas de financiamiento para 2026-2027, lo que reduce la presión sobre el mercado cambiario. En tal sentido, precisó que el paquete financiero incluye el swap con Estados Unidos por USD 20.000 millones y confirmó negociaciones para la extensión del intercambio de monedas con China. “Cuando usted quiera darse cuenta, se va a encontrar que con una cosa y la otra, más lo que teníamos, tenemos 60.000-70.000 millones y además que ya cerramos el financiamiento”, sintetizó Milei en diálogo con LN+.
PUBLICIDAD
El swap con China, desde su creación en 2009, sirvió como un respaldo clave para la Argentina ante escenarios de volatilidad cambiaria y dificultades para acceder a créditos internacionales. La herramienta se apoyó en la confianza mutua entre el BCRA y el Banco Popular de China, y permitió al país contar con una fuente alternativa de liquidez en yuanes, divisa con creciente peso en el comercio internacional y en las reservas de varios países emergentes.
La extensión a cinco años representa un cambio de magnitud frente a los acuerdos previos, que tenían vencimientos a tres años. Esta modificación aporta previsibilidad a la política monetaria local y facilita la planificación de pagos y obligaciones externas. El acuerdo renovado ofrece un marco ampliado para la gestión de reservas, en un contexto de desafíos macroeconómicos y volatilidad global.
PUBLICIDAD