El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia volvió a poner sobre la mesa una pregunta inevitable en un país ubicado frente a una de las zonas sísmicas más activas del planeta: ¿qué tan preparado está el Perú para enfrentar un movimiento de gran magnitud? La respuesta no pasa por anticipar cuándo ocurrirá, algo que la ciencia todavía no puede hacer, sino por conocer dónde se encuentran las mayores vulnerabilidades y reducirlas antes de una emergencia.

Un escenario de riesgo elaborado por el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) calcula que más de 14 millones de personas podrían encontrarse en niveles de riesgo muy alto ante un terremoto de magnitud superior a 8,8. La costa concentra gran parte de esa exposición debido al proceso de subducción de las placas tectónicas frente al litoral peruano.

PUBLICIDAD

Lima aparece como el territorio con el mayor número de personas potencialmente afectadas, seguida por otras regiones costeras como Piura e Ica. El estudio no constituye un pronóstico ni significa que un terremoto de esas características vaya a producirse en los próximos días o meses. Se trata de un escenario utilizado para estimar daños posibles y orientar las medidas de prevención, preparación y respuesta.

Un hombre de espaldas con una mochila de emergencia verde observa una ciudad devastada por un terremoto, con edificios derrumbados, humo y personas caminando.
Un escenario de Cenepred estima que más de 14 millones de personas en Perú enfrentarían un riesgo muy alto ante un terremoto superior a 8,8. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según las cifras presentadas a partir del escenario de Cenepred, en Lima 9.806.121 habitantes de 56 distritos podrían resultar afectados ante un evento de gran magnitud. También quedarían expuestas cerca de 2,98 millones de viviendas, 620 establecimientos de salud y más de 5.600 kilómetros de vías.

PUBLICIDAD

La preocupación no se limita al número de personas. El impacto sobre hospitales, colegios, carreteras, sistemas de agua y otras infraestructuras puede determinar la capacidad de una ciudad para responder durante las primeras horas después de un terremoto.

Piura figura también entre las regiones con mayor exposición, mientras que en Ica el escenario identifica a 433.615 personas y más de 156 mil viviendas potencialmente afectadas. El dato cobra particular relevancia cuando están por cumplirse 19 años del terremoto de Pisco del 15 de agosto de 2007, uno de los eventos sísmicos más destructivos ocurridos en el país durante las últimas décadas.

PUBLICIDAD

Infografía de riesgo sísmico en Perú. Contiene un mapa, número 9.806.121, iconos de edificios, casas, hospitales, personas, olas de tsunami y texto.
El riesgo sísmico en la costa de Perú muestra que 9,8 millones de personas en Lima podrían ser afectadas por un terremoto mayor, según Cenepred. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sismólogo César Jiménez Tintaya, profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, aportó otra dimensión al escenario durante una entrevista en RPP. Según explicó, la región central del Perú mantiene una importante acumulación de energía sísmica desde el megaterremoto ocurrido en 1746.

Jiménez recordó que posteriormente se produjeron terremotos importantes en 1940, 1966, 1974 y 2007, con magnitudes cercanas o superiores a 8. Sin embargo, sostuvo que esos eventos habrían liberado en conjunto alrededor del 20 % de la energía sísmica acumulada desde 1746.

“Eso significa que podría ocurrir un terremoto de magnitud 8,5 a 8,8 en la región central del Perú”, advirtió el especialista.

Vista aérea de ciudad costera densamente poblada con edificios modernos y antiguos, mar agitado, cielo nublado gris y una grieta profunda que atraviesa la tierra.
un gran terremoto frente a Lima podría tener un epicentro marino y superficial, con riesgo de tsunami en la costa central. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Su afirmación no implica que pueda establecerse cuándo ocurrirá el siguiente gran terremoto. El llamado “silencio sísmico” se utiliza para identificar zonas en las que no se ha registrado durante un periodo prolongado un evento capaz de liberar una parte significativa de la energía acumulada por el movimiento de las placas.

PUBLICIDAD

Jiménez indicó que, en un escenario de gran terremoto frente a Lima, el epicentro podría localizarse en el mar y a poca profundidad. Esas condiciones incrementarían no solo la intensidad del movimiento en la costa central, sino también la posibilidad de que se genere un tsunami.

El sismólogo recordó el precedente de 1746, cuando un terremoto estimado entre magnitud 8,6 y 9 fue seguido por un tsunami que devastó el Callao. Según los registros históricos, de unos 5.000 habitantes que tenía entonces el puerto sobrevivieron alrededor de 200.

Un terremoto de gran magnitud frente al litoral podría desencadenar peligros asociados. Los modelamientos utilizados por las autoridades calculan que más de dos millones de personas de la costa podrían verse expuestas a un tsunami, con Lima, Áncash, Piura y Tacna entre las zonas consideradas en el escenario.

Dentro de Lima Metropolitana, la Provincia Constitucional del Callao presenta una situación particularmente compleja. Distritos como Callao, Ventanilla, Mi Perú, Bellavista, Carmen de la Legua, La Perla y La Punta aparecen dentro de las áreas evaluadas por los modelos de inundación.

PUBLICIDAD

La Punta es uno de los puntos más sensibles. De acuerdo con los modelamientos de la Marina de Guerra citados por el especialista de Cenepred, el distrito podría recibir el impacto del mar desde ambos lados y presenta dificultades para una evacuación horizontal rápida debido a su configuración geográfica. Por ello, una de las alternativas consideradas es la evacuación vertical hacia edificaciones previamente identificadas como seguras.

Un cartel azul y blanco de evacuación por tsunami con mapa de rutas. En el suelo, la inscripción "ZONA DE RIESGO" y flechas blancas. Mar y costa al fondo.
Una señal de evacuación por tsunami con mapa de rutas y una marca de "Zona de riesgo" en el suelo dirigen hacia áreas seguras en la costa central del Perú. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El terremoto ocurrido en Colombia sirve así como recordatorio de una amenaza permanente, pero la información disponible no debe interpretarse como una alarma sobre un sismo inminente. No existe actualmente un método científico capaz de determinar el día y la hora de un terremoto.

PUBLICIDAD

Lo que sí puede anticiparse es el impacto potencial. Revisar las condiciones de una vivienda, identificar zonas seguras y rutas de evacuación, participar en simulacros y contar con un plan familiar y una mochila de emergencia pueden reducir las consecuencias cuando ocurra un evento.