(BUENOS AIRES).- «Después no sucedió porque el jugador cambió las condiciones», explicó José Boto, Director Deportivo de Flamengo, al referirse al giro que dejó a Thiago Almada fuera de la negociación con el club brasileño. River terminó quedándose con el mediocampista, que eligió continuar su carrera en el fútbol argentino después de una operación que también había avanzado para el Mengão.
La negociación tuvo distintos capítulos antes de definirse. Thiago Almada, que llegó desde el Atlético de Madrid, había despertado el interés de varios clubes importantes de Sudamérica antes de resolver su destino. La competencia regional ubicó al mediocampista en el centro de distintas conversaciones, aunque finalmente su futuro quedó ligado a River. Esa elección terminó ordenando el tramo final de la operación.
Flamengo había avanzado con la intención de contratar al mediocampista y mantenía conversaciones para alcanzar un acuerdo. El desenlace parecía favorable para el Mengão, que negociaba con el Atlético de Madrid por la llegada del jugador. El escenario cambió cuando Almada modificó las condiciones, una situación que alejó la operación de Brasil y la encaminó hacia River. El club brasileño quedó así sin el refuerzo que buscaba.
José Boto, Director Deportivo de Flamengo, describió el punto de quiebre de la negociación: «Almada era una contratación que iba a terminar en buenos términos entre Atlético de Madrid y nosotros. Después no sucedió porque el jugador cambió las condiciones». La declaración expuso que el acuerdo que parecía encaminado dejó de sostenerse después de que el futbolista modificara su posición. La decisión de Almada fue la que terminó inclinando el destino de la operación hacia el club argentino.
Thiago Almada finalmente eligió continuar su carrera en River y llegó al fútbol argentino desde el Atlético de Madrid. El mediocampista pasó a ser una de las principales apuestas del proyecto deportivo del club. Su incorporación también generó una expectativa amplia entre los hinchas, después de haber sido pretendido por equipos importantes de la región. El desenlace confirmó que la voluntad del jugador resultó determinante para cerrar el pase.
La operación demandó una inversión de 20 millones de euros por el 100% de su pase. River concretó así la llegada de un futbolista que había despertado interés en distintos clubes de Sudamérica. La cifra correspondió a la totalidad de los derechos de Almada y quedó asociada a una transferencia que tuvo a Flamengo como uno de los clubes que intentó avanzar por su contratación.
Los primeros dos goles de Almada con la camiseta de River ya llegaron. El mediocampista también logró marcar la diferencia en varios compromisos desde su llegada al fútbol argentino. Su recorrido todavía debe extenderse para equiparar la inversión realizada por el club, pero el cambio de condiciones que frustró la operación de Flamengo terminó con el jugador en el equipo que había elegido.