Medidas tan interesantes como controversiales, pero que, por primera vez, en mucho tiempo, revelan el interés preventivo de las autoridades.
27 de septiembre, 2026 - 00h01
Tomamos la palabra al Gobierno en una iniciativa que sentimos válida y urgente: motivar, incluso con incentivos, el ahorro de energía a todo nivel, desde el hogar más sencillo hasta la industria más tecnificada, para prevenir a tiempo el riesgo de que se repita una crisis que inevitablemente afectaría a todos.
Y el planteamiento de ahorro, que parecería una novedad, no debería serlo, dada toda la experiencia acumulada del pasado mediato en torno a cortes forzosos de energía eléctrica, a causa de estiajes, sequías e imprevisiones. Ya los ecuatorianos deberían tener conciencia plena y adoptar el ahorro de energía como parte de las actividades, tanto particulares, como productivas.
Aunque al momento no hay una crisis, los embalses tienen reservas y algunas hidroeléctricas están en mantenimiento, ha dicho el ministro Juan Carlos Blum que son preventivas las gestiones que hace en territorio de dialogar con sectores productivos para que utilicen su propia generación, en la que algunos invirtieron responsablemente luego de la crisis más reciente que llegó a tener hasta 14 horas continuas de apagón.
Publicidad
La tarea asumida por Juan Carlos Blum es entonces la de sembrar conciencia social, individual o productiva, de que la energía eléctrica es un recurso a cuidar en esta época del año y así optimizar el uso de las reservas energéticas, así como fortalecer la continuidad y confiabilidad del suministro eléctrico. El incentivo a los hogares de hasta un 10 % menos en la planilla si muestran intención de ahorro, ha tenido buena acogida. Un poco menos popular, quizás, ha sido el pedido de que no se programen partidos de fútbol, conciertos y otras actividades nocturnas, y evitar el uso de grandes reflectores.
Ya los consumidores de alto voltaje, en coordinación con el Ministerio, tomaron una medida temporal de reducción del consumo del Sistema Nacional Interconectado durante un día a la semana. Los que no puedan, ha dicho Blum, deberán pagar el costo real que cobren las barcazas generadoras.
Medidas tan interesantes como controversiales, pero que, por primera vez, en mucho tiempo, revelan el interés preventivo de las autoridades. Bien por eso. (O)

Publicidad
¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?